Presente y futuro inmediato (2 de 2)

Redacción: Por la Línea
Un llamado a la humanidad en la educación y el desarrollo social

Con su artículo de esta semana, en la segunda de dos entregas, este inquieto escritor completa su análisis del presente y vaticinio del futuro inmediato

Por Antonio Villar

Los japoneses, considerados los más longevos de las zonas azules del planeta, atribuyen su larga vida a dos factores principales: primero, a que cada persona encuentra su “IKIGAI”, o propósito de vida, y segundo, a la incorporación de todos, desde su nacimiento, en lo que ellos llaman “Moai”. Este término no tiene relación con las estatuas de la Isla de Pascua, sino que se refiere a agrupaciones donde las personas se reúnen y se asocian, creando una familia no necesariamente de sangre.

En el mundo convulso en el que vivimos, y que será aún más complicado cuando nuestros hijos sean padres y deban gestionar sus comunidades, solo podremos sobrellevarlo si desarrollamos nuestra capacidad de comunicarnos. Siempre he pensado que el infierno podría representarse como la soledad moral: sentirse aislado y sin comunicación es lo más doloroso que un ser humano puede experimentar.

Ningún ser humano que se sienta amado, que sienta que cuenta con alguien, y que es valorado, difícilmente caerá en la droga, la delincuencia, el alcoholismo y otra manifestación de enfermedades del alma.

Creo firmemente en el arquetipo de ser “luz del mundo y sal de la Tierra”. Solo ejercitando nuestro interés por los demás, nos humanizamos. Este es el único camino para seguir adelante en este mundo que la academia de guerra de los Estados Unidos ha llamado “mundo VUCA” (Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad), y que posteriormente ha evolucionado al término “BANI” (Frágil, Ansioso, No lineal e Incomprensible).

De cara al futuro

Cada uno de nosotros debe instrumentarse para construir su futuro, estableciendo sinergias con los demás en sus entornos. Aunque es cierto que cada uno de nosotros debe construir su propio futuro, las circunstancias son compartidas, por lo que debemos unirnos para mejorarlas. Recuerdo el dicho “yo soy yo y mis circunstancias”, y si quiero mejorar, necesito mejorar mis circunstancias. El futuro, como tal, no existe. Existen muchos futuros posibles, entre los cuales hay uno que se llama “futuro más probable”. Este futuro se puede identificar observando el comportamiento de aquellos que hoy también formarán parte del mañana. Todo lo que hacemos hoy determina las circunstancias de mañana.

Los estudiosos afirman que la volatilidad, del mundo VUCA, solo se puede contrarrestar desarrollando una visión del futuro y del presente.  La incertidumbre con el entendimiento; la complejidad con la claridad y la ambigüedad con la agilidad. Todo esto es correcto, pero lo más importante es entender que cuanto más clara tengamos nuestra visión, con mayor probabilidad podremos actuar correctamente en el presente para que esa visión se ajuste a lo deseado, tanto como individuos o como parte de una comunidad.

El entorno

Debemos tener claro que todo lo que hagamos será influenciado por el entorno y por los demás, y que nuestras acciones influirán en el entorno y en los demás.

Todo lo que soy hoy y todo lo que sé, hoy, es gracias a la ayuda de otros. Esto fue así antes, es así hoy, y siempre lo será.

En las academias, se nos enseña lo que hoy se conoce como habilidades duras, habilidades que nos sirven para resolver problemas prácticos de manera manejable y repetible, lo que se puede comparar con armar el hardware de una computadora. Sin embargo, una computadora sin software no sirve de nada. Si queremos construir un presente y un futuro favorable, necesitamos ejercitarnos lo más posible en lo que hoy se conocen como habilidades blandas (denominadas: habilidades sociales o habilidades transversales).

Mi insistencia

En mi labor, tanto como empleado como en el ámbito social, insisto en que gestionemos la formación de redes de apoyo, tanto para nuestro crecimiento como para facilitar el crecimiento de aquellos con los que interactuamos. La mayor bendición que puede tener una persona es contar con una red de apoyo. De igual manera, cuando una persona ha elegido una línea de crecimiento, lo mejor que puede ocurrirle es contar con un grupo de “mente maestra”, personas que ya han recorrido ese camino y que sienten como propio el éxito del caminante.

Por último, debemos entender que la humanidad ha llegado a donde está porque los individuos se han asociado para resolver problemas. Esta asociación ha permitido ejercitar el cerebro y desarrollar condiciones a todos los niveles para avanzar y superar inconvenientes. Es a través de la comunicación y el entendimiento, que permiten la colaboración y la sinergia, que la humanidad ha alcanzado los niveles de desarrollo actuales.

Mientras mayor nivel de sinergia es capaz de ejercitar una persona, mayor nivel de éxito y felicidad puede aspirar y lograr.

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