Un mecanismo diminuto sigue inyectando veneno tras desprenderse y sorprende por su precisión.
Australia. – El aguijón de una abeja melífera puede seguir inyectando veneno incluso después de separarse del insecto. Un equipo de científicos en Australia logró grabar este proceso y descubrió un mecanismo que funciona como una microbomba de doble pistón.
El estudio, publicado en la revista PNAS, analiza el funcionamiento del aguijón de Apis mellifera, que mide apenas dos milímetros, según la Universidad Macquarie. La investigadora Fiorella Ramírez-Esquivel explicó en The Conversation que el proceso puede prolongarse durante más de un minuto.
Cómo funciona el aguijón
Aunque la estructura del aguijón se conoce desde hace más de un siglo, todavía existían dudas sobre el funcionamiento de sus válvulas. En 1910 ya se había identificado una cámara que recibía el veneno almacenado en una bolsa y contenía pequeñas piezas encargadas de impulsarlo.
Para resolver el misterio, los investigadores hicieron que las abejas picaran un gel transparente que imita la piel humana. Después, utilizaron cámaras de alta velocidad para observar cómo actuaba el aguijón una vez desprendido del cuerpo.
El experimento requirió cientos de horas de grabación. Durante la investigación, Ramírez-Esquivel sufrió una sola picadura mientras manipulaba aguijones de abejas vivas.
Las imágenes revelaron que dos lancetas afiladas se mueven de forma alterna dentro del aguijón. Guiadas por una estructura llamada olistheter, avanzan y retroceden como los dientes de una sierra. Este movimiento facilita la penetración en la piel y contribuye a impulsar el veneno.
Una bomba con aplicaciones médicas
Para estudiar el mecanismo, los científicos emplearon microtomografía computarizada y construyeron un modelo ampliado de la cámara de bombeo. Luego fabricaron una réplica funcional mediante impresión 3D, utilizando materiales rígidos y flexibles. El modelo reprodujo el principio de bombeo observado en el aguijón real.
Según los investigadores, este sistema parece ser exclusivo de las obreras de la abeja melífera. Otros himenópteros utilizan mecanismos diferentes, basados en contracciones sucesivas alrededor del conducto del veneno.
A diferencia de otras bombas biológicas, el aguijón funciona de manera similar a una jeringuilla. Sin embargo, utiliza dos válvulas flexibles que actúan como pistones, permiten mantener el flujo y reducen el retroceso del líquido.
El hallazgo podría inspirar el desarrollo de microbombas capaces de administrar cantidades minúsculas de líquidos, con posibles aplicaciones en la administración de medicamentos y en tecnologías médicas mínimamente invasivas.
Fuente: DW

