Entre normalizar y no normalizar

Redacción: Por la Línea

Por Alba Nellys Familia

Hace unas semanas estuve como maestra de ceremonias en una actividad donde se hablaba de la salud física y mental, algo que se quedó en mi mente como sonido de campana fue la palabra «normalizar», cada profesional concerniente a su área confirió al respecto.

La profesional de la psicología hacía referencia a la importancia de normalizar la tristeza partiendo, claro, de que es una emoción natural, la cual puede ser gatillada por la pérdida o separación de alguien cercano, grandes cambios en la vida, perdida de trabajo o sencillamente no sentirse necesitado (en el caso de las personas jubiladas) y algunos que otros etcéteras. En fin, sentirse triste no es estar en una depresión, porque, aunque la tristeza sea una de las características de la depresión como dijimos anteriormente “la tristeza es una emoción natural” mientras que la depresión es un trastorno mental.

Mientras que la profesional de la medicina centró su alocución en el hecho de «no normalizar» sintomatologías, como es el caso de un leve dolor de cabeza, que puede ir desde algo simple hasta ser la causa de la presión ejercida sobre los nervios y los vasos sanguíneos del cerebro, debido al crecimiento de un tumor cerebral.

Mi mentalidad inquieta y mi búsqueda en torno a la palabra normalizar no acaba aquí, más bien creo que daban iniciación y paso de la psicología a la sociología, la cual la define como el proceso por el cual ciertos comportamientos e ideas se hacen considerar «normales» a través de la repetición, la ideología, la propaganda u otros medios, muchas veces llegando a tal punto que son consideradas naturales y se dan por sentado sin cuestionamiento.

Si buscamos otras definiciones de la palabra normalizar en distintas fuentes, ramas o disciplinas, hay dos aspectos claves dentro de su significación: “normal y repetitivo”. Cabe cuestionarse ¿Qué es lo normal? ¿Es lo aceptable o lo deseable? ¿O es solo lo repetitivo? Ninguna de las tres, lo normal debe tener sentido de bienestar general y colectivo. Es un término en constante definición, y que se va acentuando a la actualidad y es justamente donde subyace mi inquietud y preocupación. Lo normal, repetitivo y justificable que se ha vuelto la violencia en nuestro país, hay violencia por una mirada, por una sonrisa, por un roce, por objetos con poco o mucho valor económico, en fin, hay violencia por todo.

Finalmente, entre normalizar y no normalizar, que nunca sea normal la violencia, en un país donde su mayor atractivo es la forma alegre y jocosa de sus habitantes, por salud emocional, física y espiritual y hasta por negocio no nos conviene la violencia.

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Jostin septiembre 13, 2022 - 1:59 pm

Sin desperdicio

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Eudy cruz Ruiz septiembre 13, 2022 - 4:24 pm

Bendiciones mi querida un abrazo

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