Evitar prácticas domésticas puede marcar la diferencia en pacientes con diabetes.
Santo Domingo, RD.— El cirujano especialista en pie diabético y heridólogo, Max Guerra, advirtió sobre los peligros del uso de remedios caseros para tratar heridas en personas con diabetes. Según explicó, estas prácticas pueden agravar lesiones que requieren atención médica desde sus primeras etapas.
El especialista indicó que muchos pacientes acuden a consulta no solo por la herida original, sino por complicaciones derivadas de intentos de tratamiento en el hogar. Estas acciones, lejos de ayudar, suelen retrasar el manejo adecuado de la condición.
Prácticas comunes que empeoran las heridas
Entre los métodos más frecuentes identificados por Guerra se encuentran la aplicación de orina, aloe vera, aceite quemado, azúcar y quina. También mencionó la inmersión de los pies en agua caliente como una práctica habitual que puede resultar perjudicial.
El experto señaló que el uso de estos remedios puede alterar el estado de la herida, provocar infecciones y dificultar el proceso de cicatrización. En muchos casos, las lesiones empeoran antes de que el paciente busque ayuda profesional.
Factores que complican la cicatrización
Guerra explicó que las personas con diabetes enfrentan condiciones que complican la recuperación de heridas. Entre ellas destacan los problemas de circulación, la neuropatía y el descontrol de los niveles de glucosa en sangre.
Estas condiciones hacen que una lesión, que en otra persona podría sanar con facilidad, se convierta en un problema mayor. La cicatrización en pacientes diabéticos requiere un manejo especializado y constante vigilancia médica.
Mitos sobre lo natural y señales de alerta
“Que un producto sea natural no quiere decir que no sea tóxico”, advirtió el especialista. Subrayó que sustancias como el orégano o el ajo, aunque naturales, pueden causar efectos adversos en las heridas.
Asimismo, explicó que la presencia de mal olor, secreciones o el deterioro visible de la lesión tras el uso de remedios caseros son señales claras de alerta. Estas manifestaciones indican que la herida no está evolucionando de forma adecuada.
El especialista añadió que, aunque muchas heridas comunes pueden sanar en un plazo de dos semanas, en pacientes con diabetes este proceso no sigue el mismo comportamiento. Por ello, insistió en la importancia de buscar atención médica oportuna.
Recomendaciones para prevenir complicaciones
Para reducir riesgos, Guerra destacó varios pilares fundamentales en el manejo del pie diabético. Entre ellos figuran el control adecuado de la glucemia, la correcta higiene de la herida y el seguimiento continuo por parte de un especialista.
También enfatizó la importancia del uso de un calzado adecuado, que proteja el pie y evite lesiones adicionales. Estas medidas contribuyen a mejorar la evolución de las heridas y a prevenir complicaciones mayores.
Finalmente, el especialista reiteró que atender una lesión desde sus primeras etapas y evitar tratamientos caseros sin supervisión profesional puede marcar la diferencia. Una intervención temprana reduce significativamente el riesgo de deterioro y complicaciones graves.

