Mochilas pesadas ponen en riesgo la columna infantil

Redacción: Gerardo Davis

Afectan la postura infantil y elevan el riesgo de dolor diario.

Santo Domingo, RD.— Con el regreso a clases, miles de estudiantes vuelven a cargar mochilas con libros, cuadernos, computadoras y termos. Este hábito, aunque cotidiano, puede tener consecuencias si el peso excede lo recomendado. El exceso de carga incrementa el riesgo de dolor en espalda, cuello y hombros, además de favorecer molestias musculoesqueléticas si no se aplican medidas preventivas.

Riesgos del exceso de peso

El doctor Piero Perrone Mora, cirujano especialista en columna del Spine Center, advierte que la sobrecarga puede generar efectos inmediatos y, si persiste, derivar en problemas posturales. Entre las señales más frecuentes se incluyen dolor en hombros, cuello o zona lumbar, fatiga muscular y marcas profundas en la piel por las correas.

También pueden observarse cambios en la postura, como inclinación del tronco hacia adelante o hacia un lado, alteraciones al caminar y mayor probabilidad de caídas por pérdida de equilibrio. Estas señales deben ser atendidas a tiempo para evitar complicaciones mayores.

Aclaración sobre la escoliosis

El especialista desmiente una creencia extendida: las mochilas pesadas no causan escoliosis ni deformidades estructurales en la columna. Estas condiciones suelen tener origen genético o biológico. Sin embargo, el peso excesivo sí provoca tensión muscular y posturas compensatorias que, si se mantienen, afectan la calidad de vida del estudiante.

Perrone Mora recomienda que la mochila no supere el 10% del peso corporal del niño. La Academia Americana de Pediatría sugiere un rango entre 10% y 20%, mientras que otras entidades proponen entre 10% y 15%.

Por ejemplo, un niño de 30 kilogramos debería cargar entre 3 y 4.5 kg; uno de 40 kg, entre 4 y 6 kg; y un adolescente de 50 kg, entre 5 y 7.5 kg. Respetar estos límites reduce significativamente el riesgo de lesiones.

Recomendaciones para prevenir lesiones

El especialista sugiere pesar la mochila al inicio del año escolar y revisarla semanalmente para eliminar objetos innecesarios. Es importante usar ambas correas ajustadas, mantener la mochila pegada a la espalda y colocar los objetos más pesados cerca del cuerpo.

Asimismo, se recomienda distribuir el peso correctamente y coordinar con los centros educativos el uso de casilleros o materiales digitales. En algunos casos, las mochilas con ruedas pueden ser una alternativa viable si el entorno lo permite.

Señales de alerta en los estudiantes

Los padres deben actuar si el niño presenta inclinación excesiva al caminar, dificultad para manipular la mochila o marcas profundas en los hombros. También si se evidencian cambios en la marcha, fatiga constante o síntomas como dolor, hormigueo o adormecimiento en brazos y manos.

La detección temprana es clave para evitar daños prolongados en la salud musculoesquelética. Ante molestias persistentes, se recomienda acudir a un especialista en columna o pediatra.

La prevención del dolor de espalda en edad escolar es una tarea compartida. Padres, estudiantes y docentes deben vigilar no solo el peso de la mochila, sino también la forma en que se utiliza. Observar la postura y la respuesta del cuerpo resulta esencial para evitar problemas a largo plazo.

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