CIUDAD DEL VATICANO.- El papa León XIV condenó este domingo la masacre registrada en Kenscoff, Haití. Además, reclamó la liberación inmediata de las personas secuestradas durante el ataque.
El Pontífice expresó su solidaridad con las víctimas y sus familiares después del rezo del Ángelus. La intervención tuvo lugar en la Plaza de la Libertad, en Castelgandolfo.
León XIV pidió a los responsables realizar esfuerzos concretos para garantizar la seguridad de la población. También reclamó poner fin a todas las formas de violencia en el país caribeño.
Ataque dejó decenas de muertos
La violencia en Kenscoff dejó al menos 47 personas muertas y otras 22 heridas, según cifras divulgadas por Naciones Unidas. El ataque ocurrió durante la noche del domingo 23 de agosto.
Más de 50 personas fueron secuestradas durante la incursión armada. Kenscoff está ubicada en una zona montañosa próxima a Puerto Príncipe, la capital haitiana.
El ataque también provocó el desplazamiento de más de 2,600 residentes, de acuerdo con información presentada ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Trece secuestrados fueron liberados
Antes del pronunciamiento papal, una banda liberó a seis niños y siete mujeres retenidos durante el ataque. UNICEF confirmó la liberación y explicó que colaboró con dirigentes comunitarios.
Entre los menores liberados figuran tres niños menores de dos años, un niño de siete años y dos adolescentes. Aún se desconoce la situación de otros secuestrados.
Contexto adicional
Kenscoff ha sufrido reiterados ataques de grupos armados durante los últimos meses. Su posición permite acceso a importantes rutas que comunican con Puerto Príncipe y Pétion-Ville.
La violencia de las bandas mantiene desplazadas a cerca de 1.5 millones de personas en Haití. Las autoridades han reforzado la presencia de fuerzas de seguridad en Kenscoff.
Fuentes: EP y otras agencias.

