El presidente Luis Abinader exhortó este miércoles a mantener firme la lucha contra la criminalidad, recordando que el crimen no duerme y que su gobierno monitorea de manera constante y coordinada el comportamiento delictivo en todo el país.
Durante la inauguración de la Octava Reunión de Ministros en materia de Seguridad Pública de las Américas, el mandatario advirtió que, pese a los avances logrados en seguridad ciudadana, su gestión no bajará la guardia frente a la delincuencia.
«Este logro nos inspira, pero también nos recuerda, con humildad y sensatez, que el crimen no duerme y que jamás podemos bajar la guardia», expresó Abinader al dirigirse a los jefes de policía y ministros de seguridad de 28 países de la región.
Destacó que gracias al seguimiento permanente, que incluye reuniones semanales en la Dirección de la Policía Nacional para analizar el mapa delictivo, el país cerró 2024 con una tasa histórica de homicidios de 9.6 por cada 100 mil habitantes, y una reducción a 8.2 a finales de junio de 2025.
El mandatario consideró indispensable la cooperación entre países para enfrentar las amenazas comunes de la criminalidad y el crimen organizado. Hoy más que nunca necesitamos unir fuerzas y renovar la determinación que nuestras sociedades esperan de nosotros, con acciones conjuntas, sostenibles e innovadoras, dijo.
En el marco de la cita regional, Abinader anunció que el próximo 16 de agosto someterá al Congreso Nacional el proyecto de ley de Reforma Policial, base de la transformación y consolidación de la Policía Nacional.
Señaló que la reforma no consiste en solo un nombre ni un proyecto aislado, sino un compromiso integral del gobierno, la policía y los distintos sectores sociales. Explicó que la iniciativa descansa sobre tres ejes: educativo, operativo y administrativo. Tenemos una comisión de los sectores sociales, empresariales y profesionales colaborando en cada una de estas modernizaciones, agregó.
El jefe de Estado recordó que desde 2020 su gobierno ha construido 72 nuevas estaciones policiales con un modelo de proximidad, casi ha triplicado los salarios y beneficios laborales de los agentes, y sigue impulsando mejoras en infraestructura y equipamiento para el patrullaje.
También apuntó que la criminalidad urbana sigue siendo un desafío en zonas densamente pobladas, afectadas por desigualdad, desempleo y falta de oportunidades, y puso como ejemplo la transformación urbana de Santiago como modelo de reducción de la violencia.
La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, destacó el papel de la República Dominicana como sede de la reunión ministerial convocada por la OEA, la cual calificó como un espacio clave para renovar el compromiso con la seguridad democrática, la gobernanza institucional y la cooperación regional.
Raful subrayó que este logro refleja el liderazgo de Abinader en el fortalecimiento de la seguridad hemisférica y la reforma policial.
Por su parte, el secretario de Seguridad Multidimensional de la OEA, Iván Marqués, llamó a fortalecer la relación entre las instituciones de seguridad y la ciudadanía, mediante cuerpos policiales más cercanos a las comunidades, bien formados, mejor remunerados y con herramientas modernas.
El comisionado ejecutivo para la Reforma Policial, Luis Ernesto García Hernández, afirmó que la reunión ministerial representa una oportunidad para coordinar estrategias conjuntas y robustecer la gobernanza policial en la región.

