Este logro dominicano es puerta abierta a mercados, refuerza la identidad y anticipa un prometedor futuro nacional.
Por Néstor Estévez
La acreditación internacional de la Denominación de Origen “Oro Verde Cambita” para el aguacate Semil-34 no es solo un premio: es una señal de que el país puede lograr más.
No se trata de una medalla, sino de un paso firme hacia un modelo de desarrollo basado en la calidad, la identidad y la sostenibilidad.
Esta DO, respaldada por el MICM y avalada bajo la norma ISO/IEC 17065, es la primera en el Caribe en alcanzar ese estándar. Eso no solo da orgullo, también abre mercados exigentes y nos da independencia técnica.
Ya no necesitamos que otros validen lo que hacemos bien. Este avance nos muestra que, si hay compromiso, podemos producir con excelencia desde lo nuestro. Lo difícil ya se logró: ahora toca protegerlo, fortalecerlo y multiplicarlo.
Hagamos que “Oro Verde Cambita” sea solo el comienzo. El futuro se construye desde nuestras raíces.

