“Las lágrimas son la parte humana, y lo hice después de terminar mi trabajo”, expresó conmovido el director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), Juan Manuel Méndez, tras concluir el operativo de respuesta a la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set.
Méndez no pudo contener el llanto al finalizar la jornada de emergencia, luego del colapso del techo del reconocido establecimiento durante la madrugada del martes 8 de abril, un evento que ha sido calificado como uno de los más trágicos en la historia reciente del país. El siniestro dejó un saldo devastador de 231 personas fallecidas y 189 heridas.
Durante la operación de rescate, el director del COE se mantuvo firme y enfocado en coordinar los esfuerzos, pero reconoció que el peso emocional lo alcanzó una vez culminadas las labores.
“La escena fue agobiante, no solo por la cantidad de víctimas, sino por la intensidad de todo lo vivido. Yo lloro por todo. Tengo hijos, madre, hermanos… Soy padre de un niño de dos años que, cuando me dice ‘papi, te amo’, me derrite”, confesó.
Méndez, quien padece de diabetes, también admitió que su salud se vio comprometida tras las largas horas de trabajo ininterrumpido. A pesar de ello, enfatizó que no siente vergüenza por mostrar sus emociones.
“A mí no me preocupa si debí o no llorar. Todavía lloro cuando pienso o hablo de lo que pasó. Nunca me enseñaron que los hombres no lloran. Ante el dolor ajeno, tú no puedes reprimirte”, sostuvo.
El director del COE informó que los rescatistas que participaron en la operación están recibiendo apoyo psicológico, destacando la importancia del acompañamiento emocional en estos casos. Aunque hasta el momento no se han reportado afectaciones físicas graves en el equipo de emergencia, reconoció que el impacto mental y emocional puede ser profundo y duradero.
“La parte más dura no es solo la escena del desastre, sino lo que se queda en la mente y el corazón”, concluyó Méndez.
En la zona cero, flores y velones rinden homenaje a las víctimas de esta tragedia que ha estremecido al país entero.

