Escasez de agua: soluciones para proteger acuíferos

Redacción: Fuente Externa
sistema de almacenamiento de agua subterránea en zona agrícola
Frente a sequías e inundaciones, el almacenamiento subterráneo surge como alternativa clave sostenible.

Alemania.- El aumento de fenómenos meteorológicos extremos está alterando el equilibrio hídrico global. Durante las sequías, el agua escasea, mientras que en periodos de lluvias intensas se produce un exceso difícil de gestionar. En este contexto, el almacenamiento selectivo de agua subterránea se posiciona como una solución eficaz para ambos escenarios.

Las precipitaciones registradas en abril y mayo de 2026 no lograron recuperar la humedad en las capas profundas del suelo en Alemania. Así lo evidencia el monitor de sequía del Centro Helmholtz de Investigación Ambiental, que muestra un déficit persistente en los niveles subterráneos.

Tras una ola de calor extrema a finales de junio, Europa vuelve a enfrentar temperaturas elevadas. Este fenómeno agrava la situación, ya que afecta directamente a las aguas freáticas, consideradas un gran depósito natural de agua de lluvia.

Dependencia global de las aguas freáticas

Las aguas subterráneas representan casi la mitad del agua potable del mundo. En regiones áridas, constituyen en muchos casos la única fuente disponible. En Alemania, más del 70 % del suministro de agua potable proviene de estas reservas.

Sin embargo, el nivel de las aguas subterráneas está descendiendo a escala global. Actualmente se extrae más del triple de agua que hace cinco décadas, lo que ha obligado a perforar pozos cada vez más profundos en diversas regiones.

Incluso en países con abundantes precipitaciones, como Alemania, el descenso se mantiene debido al cambio climático, la mayor frecuencia de sequías y el uso intensivo del suelo. La recarga natural solo es posible si el terreno permite la filtración adecuada de las lluvias.

Sobreexplotación y sus consecuencias

Cuando la extracción supera la capacidad de reposición, se produce la sobreexplotación de los acuíferos. Este fenómeno afecta a más de dos mil millones de personas y compromete el 40 % de la producción agrícola mundial.

El cambio climático intensifica este problema. En muchas regiones, las lluvias son menos frecuentes, pero más intensas. Esto impide que el suelo absorba el agua de manera eficiente, agravado además por la creciente impermeabilización del terreno.

Innovación para enfrentar sequías e inundaciones

Un equipo liderado por el hidrogeólogo Thomas Baumann, de la Universidad Técnica de Múnich, ha desarrollado una planta piloto de “Almacenamiento Inteligente de Aguas Pluviales”. El sistema se ubica en una zona agrícola al norte de Múnich, afectada tanto por inundaciones como por alta demanda de agua subterránea.

La propuesta busca integrar la protección contra inundaciones con la prevención de sequías. Según la ingeniera ambiental Lea Augustin, el objetivo es optimizar el uso del agua en contextos de variabilidad climática.

Estrategias globales de recarga de acuíferos

En ciudades como Windhoek, capital de Namibia, se aprovecha estratégicamente el agua subterránea. Desde 1968, la ciudad trata aguas residuales para consumo humano y, desde 2002, utiliza pozos de infiltración para recargar el subsuelo. Una ventaja clave es que el agua subterránea apenas se evapora, lo que mejora su conservación.

Otro método extendido es la recarga gestionada de acuíferos (MAR), que consiste en canalizar el exceso de agua hacia zanjas o cuencas para su filtración lenta. Aunque es más económico, requiere grandes extensiones de terreno.

En California, particularmente en el área de Los Ángeles, se han implementado sistemas de recarga a lo largo del río San Gabriel. Solo en 2023, se desviaron más de cinco mil millones de metros cúbicos de agua hacia los acuíferos.

La inundación controlada de tierras agrícolas es otra alternativa eficaz. Permite desviar el agua de inundaciones hacia el subsuelo sin afectar el uso posterior de la tierra. Dado que las áreas agrícolas representan cerca del 40 % de la superficie terrestre, esta estrategia tiene un alto potencial.

La naturaleza también ofrece soluciones. La restauración de ríos permite que estos se expandan durante crecidas, formando canales y zonas de absorción que facilitan la recarga natural de los acuíferos.

Filtración y almacenamiento en distintas regiones

En Alemania, gran parte del agua potable se obtiene mediante filtración ribereña. Los pozos ubicados cerca de ríos o lagos permiten que el agua superficial se infiltre de forma natural al subsuelo.

En regiones áridas como Kenia, se construyen represas de arena en los ríos. Estas estructuras retienen sedimentos y permiten que el agua se filtre rápidamente, actuando como acuíferos adicionales y mejorando la disponibilidad hídrica.

Fuente: DW

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