Mientras crecen tensiones, posibles diálogos generan dudas sobre el rumbo diplomático global.
China. – Corea del Norte respondió con una andanada de misiles balísticos tras las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguró que mantendría conversaciones con el líder norcoreano, Kim Jong-un, más adelante este año. El gesto militar eleva la incertidumbre sobre el futuro de cualquier acercamiento diplomático entre ambos países.
El ejército de Corea del Sur informó que Pionyang lanzó diez misiles de corto alcance, los cuales cayeron en el mar frente a la costa oriental norcoreana. Este movimiento se produjo apenas un día después de que Kim Yo-jong, influyente hermana del líder norcoreano, afirmara que el país estaba “completamente al margen” de cualquier plan de conversaciones.
Reacciones políticas y tensiones diplomáticas
El anuncio de Trump el miércoles (19.08.2026), en el que indicó estar en contacto con Kim y anticipó un posible encuentro, parece haber tomado por sorpresa a Pionyang. Esto ocurrió luego de que el mandatario estadounidense señalara que reduciría la escala de las maniobras militares conjuntas con Corea del Sur.
Kim Yo-jong, directora del Comité Central del Partido de los Trabajadores de Corea, desestimó esta medida, calificándola de “indigna de comentario”. Además, subrayó que solo la cancelación total de los ejercicios militares sería considerada una señal real de buena voluntad. La postura norcoreana refuerza su estrategia de presión en medio de las tensiones.
Según el profesor Leif-Eric Easley, de la Universidad Femenina Ewha de Seúl, Corea del Norte lanzó cerca de una docena de misiles en su tercera ronda de pruebas en dos semanas, lo que evidencia una escalada calculada.
Corea del Norte negocia desde una posición de fuerza
El profesor Choo Jae-woo, de la Universidad Kyung Hee, explicó que, a diferencia del primer mandato de Trump, Corea del Norte ahora se percibe en una posición más sólida. Recordó que Kim Jong-un fue “humillado” en 2019 tras el fracaso de las conversaciones en Hanói, donde Estados Unidos insistió en la desnuclearización.
Desde entonces, Pionyang ha fortalecido su alianza económica y de seguridad con Rusia. Según Choo, el régimen norcoreano ha establecido como línea oficial no participar en diálogos si la renuncia a su arsenal nuclear forma parte de las condiciones.
Dudas sobre un encuentro cercano
Easley considera poco probable que Corea del Norte acepte conversaciones en el corto plazo. Señaló que el país está involucrado indirectamente en el conflicto europeo al suministrar recursos a Rusia, lo que le genera beneficios económicos, tecnológicos y militares.
Esta situación también fortalece su capacidad de negociación frente a China. El contexto internacional juega a favor de Pionyang, mientras que el tiempo político presiona a Trump, especialmente con las elecciones legislativas del 3 de noviembre en Estados Unidos.
Hasta ahora, no se ha confirmado fecha ni lugar para una posible reunión, ni existe una agenda definida, lo que aumenta el escepticismo sobre la viabilidad del encuentro.
Expectativas en Corea del Sur
El Gobierno surcoreano ha recibido con cautela el anuncio de Trump, valorando positivamente la posibilidad de diálogo. Incluso ha flexibilizado su postura al no exigir la desnuclearización como condición previa.
Sin embargo, persisten preocupaciones en la población. Según Choo, existe el temor de que Estados Unidos negocie directamente con Corea del Norte sin considerar plenamente la seguridad de Corea del Sur. Insistió en la necesidad de una coordinación estrecha entre Seúl y Washington.
Algunos reportes sugieren que el foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), previsto para los días 18 y 19 de noviembre en Shenzhen, China, podría ser un escenario propicio para un eventual encuentro entre Trump y Kim.
Fuente: DW

