Los miomas uterinos, también llamados leiomiomas o fibromas, son tumores benignos del útero y constituyen la patología más frecuente del aparato reproductor femenino.
Se estima que afectan al 60 % de las mujeres antes de los 40 años y hasta un 80 % antes de los 50.
Según la ginecóloga Laura Elizabeth Olivares, de la Clínica Integral de la Mujer en CEDIMAT, la miomatosis uterina puede estar influenciada por antecedentes familiares, obesidad e hipertensión arterial. Otros factores de menor impacto incluyen la edad de la primera menstruación, el uso de anticonceptivos y el número de embarazos.
Las mujeres afroamericanas presentan una prevalencia de miomas de tres a nueve veces mayor en comparación con las mujeres caucásicas, con una aparición más temprana, entre los 35 y 40 años. No obstante, muchos casos son asintomáticos y solo se diagnostican mediante estudios de rutina.
Síntomas y consecuencias
Aproximadamente el 40 % de los casos presentan síntomas, que incluyen:
- Sangrado uterino anormal y menstruaciones abundantes.
- Dolor pélvico y sensación de peso en la pelvis y el abdomen.
- Compresión de órganos abdominales y pélvicos debido al crecimiento del útero.
- Afectación de la fertilidad, con un 10-15 % de casos asociados a dificultades para concebir o mayor riesgo de abortos.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico en mujeres se basa en exámenes ginecológicos y estudios de imagen como ultrasonidos, histerosonografía e histeroscopia, que permiten diferenciar entre miomas y otras patologías.
El tratamiento varía según el caso y puede incluir medicamentos, cirugía (miomectomía o histerectomía) o técnicas mínimamente invasivas como la embolización de miomas. Según el Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología, aproximadamente el 25 % de los casos requieren intervención médica.
Atención mujeres
Se recomienda acudir a un ginecólogo especialista para un diagnóstico y tratamiento personalizado, con el fin de mejorar la calidad de vida de las pacientes afectadas por esta condición.

