Santo Domingo.– El agente especial a cargo de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en la región del Caribe, Michael A. Miranda, aseguró este martes que junto al presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), vicealmirante José M. Cabrera Ulloa, han conformado un frente unido y sólido para enfrentar el narcotráfico en la región.
Durante una visita institucional a la sede de la DNCD, Miranda reafirmó el compromiso de la DEA con la lucha conjunta contra las estructuras criminales transnacionales que operan en el Caribe, al tiempo que elogió la cooperación entre ambos organismos.
“Reafirmamos que la región del Caribe no se convertirá en refugio para el crimen organizado”, declaró el alto funcionario estadounidense, al destacar el fortalecimiento de la coordinación bilateral en materia de inteligencia, estrategia y acción operativa.
Asimismo, Miranda subrayó que los esfuerzos conjuntos han permitido consolidar una alianza estratégica que busca golpear de manera más efectiva las redes del narcotráfico que amenazan la estabilidad y seguridad de la región.
Por otro lado, la visita forma parte del proceso de afianzamiento de las relaciones de la República Dominicana con agencias internacionales y organismos homólogos, lo que ha fortalecido las capacidades del país en la lucha contra el narcotráfico y el delito trasnacional.
Cabe destacar que la Dirección Nacional de Control de Drogas ha incrementado en los últimos años las operaciones conjuntas con agencias internacionales, logrando importantes decomisos de drogas, arrestos de figuras clave del narcotráfico y desarticulación de redes criminales.
Estas acciones han sido posibles gracias al constante intercambio de información, la cooperación técnica y el compromiso de las autoridades dominicanas con la seguridad regional.
Finalmente, tanto la DNCD como la DEA han reiterado su disposición de continuar fortaleciendo la cooperación en temas clave como el lavado de activos, el tráfico de armas, la persecución de fugitivos y el control de rutas marítimas y aéreas utilizadas por el crimen organizado, reafirmando que la lucha contra el narcotráfico es una prioridad compartida para garantizar la estabilidad y el desarrollo del Caribe.

