SANTO DOMINGO. La Confederación Dominicana de Unidad Evangélica (CODUE) expresó este martes su profunda preocupación por la crisis migratoria que afecta a la República Dominicana, al tiempo que reiteró que la solución a la situación que vive el pueblo haitiano no recae ni ha recaído sobre el país.
El pastor Feliciano Lacen Custodio, presidente de CODUE, hizo un llamado urgente a los organismos internacionales y a las naciones que históricamente han delegado esta carga en la República Dominicana, para que asuman el compromiso que la crisis humanitaria en Haití requiere.
“El destino del pueblo haitiano no puede seguir estando en manos dominicanas. Se necesita una acción decidida de la comunidad internacional para responder a esta realidad que supera nuestras capacidades”, declaró Lacen Custodio.
En ese sentido, el dirigente religioso instó a los países desarrollados a colaborar directamente con Haití en la construcción de hospitales, fábricas y otras infraestructuras básicas que contribuyan a aliviar las necesidades de su población. También planteó la necesidad de implementar planes a corto y largo plazo que enfrenten la inseguridad y garanticen el acceso a servicios esenciales como salud, educación, vivienda, seguridad local y oportunidades de emprendimiento.
CODUE afirmó que, como organización comprometida con el bienestar espiritual y social de la nación, respalda un enfoque integral que tome en cuenta el crecimiento demográfico y promueva un modelo de desarrollo económico sostenible, capaz de incentivar tanto al sector empresarial como a la clase trabajadora.
La entidad evangélica reiteró su disposición a colaborar con las autoridades dominicanas y con los organismos internacionales para buscar soluciones humanas y sostenibles a esta crisis, que, según enfatizó, la República Dominicana no puede seguir enfrentando en solitario.
“Reiteramos nuestro compromiso con el respeto a la Constitución, las leyes y los tratados internacionales, así como con la defensa de los derechos humanos”, concluyó Lacen Custodio.

