Un avance científico redefine la lucha contra mordeduras venenosas con resultados prometedores en laboratorio.
Argentina. –Un nuevo antídoto experimental desarrollado a partir de proteínas sanguíneas de la serpiente de cascabel diamante occidental mostró en laboratorio una potencia hasta 10 veces superior al tratamiento anticrotálico actual derivado de ovejas. El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Maryland y difundido por Phys.org, también evidenció una protección más amplia frente a venenos de distintas especies de víboras.
La investigación fue publicada el 29 de julio de 2026 en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences y estuvo liderada por el profesor de Biología Sean B. Carroll. El equipo analizó cómo diversas proteínas inhibidoras presentes en la sangre de estas serpientes pueden bloquear los efectos letales del veneno, lo que abre nuevas posibilidades terapéuticas.
Un problema global aún sin resolver
Las mordeduras de serpientes venenosas continúan siendo una de las enfermedades tropicales desatendidas más persistentes. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), provocan entre 80,000 y 140,000 muertes cada año, además de dejar a cientos de miles de personas con discapacidades permanentes.
Gran parte de las víctimas vive en zonas rurales con acceso limitado a tratamientos eficaces. Esta situación ha impulsado la búsqueda de antivenenos más amplios, seguros y accesibles, que puedan responder a la diversidad de toxinas presentes en distintas especies.
Los tratamientos actuales se elaboran mediante la inmunización de animales grandes con veneno y la posterior extracción de anticuerpos. Aunque salvan vidas, presentan limitaciones: son costosos, pueden variar en calidad y eficacia, y en algunos casos generan reacciones inmunitarias graves en los pacientes.
Proteínas naturales como clave del avance
El punto de partida de este desarrollo se remonta a 2022, cuando el equipo identificó la proteína FETUA-3. Este compuesto es capaz de bloquear la actividad de múltiples toxinas metaloproteinasas y unirse a compuestos de otras serpientes para inhibirlos.
En ese estudio previo, con participación de la investigadora Elda Sánchez, se comprobó que distintas proteínas podían reducir hemorragias o modificar la actividad enzimática del veneno. Sin embargo, ninguna era suficiente por sí sola para neutralizar completamente los efectos mortales de una mordedura.
La clave surgió al combinar varias proteínas. Los científicos concluyeron que la evolución ha dotado a las serpientes de mecanismos de defensa contra su propio veneno, lo que inspiró una estrategia basada en mezclas optimizadas. En laboratorio, estas combinaciones superaron al tratamiento actual y lograron neutralizar el veneno de más de una especie.
Próximos pasos hacia aplicaciones reales
El estudio se centró inicialmente en las metaloproteinasas, una de las principales familias de toxinas. Ahora, los investigadores trabajan en aplicar la misma estrategia a otras familias con el objetivo de desarrollar soluciones integrales.
Carroll señaló que este hallazgo representa un caso donde la naturaleza ya había resuelto un problema que la ciencia intenta abordar desde hace décadas. Según explicó, los componentes necesarios ya están identificados y el desafío actual consiste en perfeccionar las combinaciones.
El investigador prevé que las primeras aplicaciones comerciales podrían surgir en el ámbito veterinario, antes de su uso en humanos. A largo plazo, la meta es producir estos compuestos a gran escala y mejorar la respuesta frente a un problema de salud global que sigue afectando a millones de personas.
Fuente: Infobae

