Reservar energía durante la jornada ayuda a prevenir el agotamiento y proteger la vida personal.
La regla del 85% propone trabajar con dedicación sin consumir toda la energía física y mental durante la jornada. La idea busca mantener un equilibrio entre las responsabilidades laborales, el descanso y las actividades personales. Sin embargo, el porcentaje es una referencia orientativa, no una fórmula científica para medir el rendimiento.
El agotamiento laboral y sus señales
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce el burn-out en la Clasificación Internacional de Enfermedades, en su undécima revisión, como un fenómeno ocupacional relacionado con el estrés crónico en el trabajo que no se ha gestionado con éxito.
El organismo identifica tres dimensiones principales: agotamiento o falta de energía, distanciamiento mental del empleo y menor sensación de eficacia profesional. Estas señales permiten distinguir el desgaste sostenido del cansancio puntual después de una jornada exigente.
La regla del 85% funciona como una pauta de autocuidado. No obstante, cuando el malestar persiste o afecta la vida cotidiana, es importante buscar orientación profesional.
¿Cómo funciona la regla del 85%?
La propuesta, difundida por la revista ELLE, plantea cumplir las obligaciones sin llevar las reservas físicas y mentales al límite cada día. El objetivo es conservar energía para descansar, compartir con familiares, leer o preparar comidas.
El medio recogió las opiniones de las psicólogas españolas María Jesús Álava y Marta Calderero. Álava advirtió que la sobrecarga acumulada puede generar un cansancio considerable, incluso durante los períodos de inactividad. Calderero, por su parte, señaló que bajar el ritmo no significa abandonar las responsabilidades.
La prevención también depende del entorno laboral
La OMS recomienda combinar medidas individuales con cambios en la organización del trabajo. Entre ellos figuran revisar las cargas laborales, mejorar la coordinación y capacitar a responsables y empleados.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) también aconseja evaluar las tareas con participación de los trabajadores, evitar jornadas excesivas y garantizar períodos adecuados de descanso. Las pausas deben ajustarse a la intensidad y duración de las actividades.
Hábitos para proteger la energía
La regla del 85% puede aplicarse mediante acciones sencillas que complementen las medidas organizacionales:
- Establecer horarios de cierre y respetar los descansos.
- Priorizar las tareas urgentes y aplazar las que puedan esperar.
- Conversar sobre cargas laborales difíciles de mantener.
- Buscar orientación profesional si persisten el agotamiento y la falta de eficacia.
La OMS también contempla intervenciones psicosociales para manejar el estrés y resolver problemas, así como la actividad física para ayudar a reducir síntomas emocionales.
En definitiva, prevenir el desgaste requiere equilibrar las exigencias con la recuperación. La responsabilidad no recae únicamente en cada empleado, sino también en las organizaciones que deben promover condiciones laborales saludables.

