Un minuto después del ejercicio puede ofrecer pistas sobre el estado de tu corazón y los riesgos cardiovasculares.
Cleveland. – La velocidad con la que el corazón recupera su ritmo habitual después del ejercicio puede revelar información importante sobre la salud general. Esta respuesta del organismo se conoce como recuperación de la frecuencia cardíaca (RFC) y constituye un indicador de la condición cardiovascular.
¿Qué revela la recuperación cardíaca?
La RFC mide la diferencia entre las pulsaciones alcanzadas durante el esfuerzo físico y las registradas un minuto después de finalizar la actividad. Según Nieca Goldberg, cardióloga de la Facultad de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York, este indicador permite evaluar la salud cardiovascular y anticipar riesgos como la hipertensión y los eventos cardíacos.
Su importancia también se relaciona con la mortalidad. En 1999, investigadores de la Clínica Cleveland evaluaron a 2,400 adultos y les dieron seguimiento durante seis años. Los resultados mostraron que quienes tenían una recuperación cardíaca deficiente presentaban cuatro veces más probabilidades de fallecer durante ese período.
Otros estudios han respaldado esta relación, incluso entre personas sin enfermedades cardíacas aparentes.
Cómo calcular la frecuencia cardíaca
Para realizar esta prueba se necesita un cronómetro y un dispositivo que permita medir las pulsaciones. También puede utilizarse un reloj inteligente o monitor de actividad física.
Primero, se estima la frecuencia cardíaca máxima restando la edad a 220. Después, se realiza ejercicio hasta alcanzar entre el 70 % y el 85 % de ese valor, mediante actividades como correr, montar bicicleta o remar.
Al terminar, se registra inmediatamente el pulso. Luego, se descansa sentado o tumbado durante un minuto y se vuelve a medir. La diferencia entre ambas mediciones representa la RFC.
¿Cuál es el resultado ideal?
Una recuperación favorable implica una reducción de al menos 18 latidos durante el primer minuto. Sin embargo, el resultado depende de factores individuales, incluida la edad.
Por otro lado, una disminución inferior a 12 latidos puede representar una señal de alerta y justificar una evaluación médica.
Cómo mejorar la recuperación cardíaca
La respuesta del corazón está relacionada con el sistema nervioso autónomo y la actividad del nervio vago, encargado de regular las funciones de alerta y relajación del organismo.
Lindsay Bottoms, profesora de Ciencias del Ejercicio y la Salud de la Universidad de Hertfordshire, explica que el sistema simpático acelera el corazón durante el esfuerzo, mientras el parasimpático favorece su recuperación.
Para mejorar la RFC, los especialistas recomiendan practicar ejercicio cardiovascular regularmente. Caminar a ritmo moderado, correr, nadar, bailar o montar bicicleta son algunas alternativas.
Ante resultados preocupantes, Goldberg aconseja consultar al médico para realizar una evaluación cardiovascular completa. La actividad física habitual puede mejorar la recuperación cardíaca y contribuir a reducir los riesgos para la salud.
Fuente: BBC

