Con fuerte vínculo familiar y disciplina, el prospecto apuesta a impactar desde el inicio.
Santiago. – El infielder Anderson de los Santos se integró a los entrenamientos de las Águilas Cibaeñas con una mezcla de emoción, compromiso y arraigo familiar. El prospecto, considerado una de las promesas del sistema de ligas menores, aseguró que su llegada al conjunto amarillo responde tanto a su desarrollo profesional como a un motivo muy personal.
“Doy gracias a Dios por estar aquí, en el Estadio Cibao”, expresó el jugador al incorporarse a las prácticas. Su mensaje reflejó gratitud y enfoque en esta nueva etapa de su carrera.
El joven explicó que, durante su paso por la agencia libre de la LIDOM, evaluó varias opciones antes de tomar su decisión final. Sin embargo, el factor determinante fue el amor de su madre por las Águilas, lo que inclinó la balanza hacia el equipo cibaeño.
“Tuve ofertas de otros equipos, pero al final influyó el fanatismo de mi mamá”, confesó con naturalidad.
Rendimiento sólido en Doble-A
De los Santos, de 22 años, viene de una temporada exigente en Doble-A con los Chesapeake Baysox, filial de los Orioles de Baltimore. Durante la campaña 2026, participó en 115 partidos, acumulando experiencia y consistencia en el terreno.
En 393 turnos oficiales, conectó 86 imparables, incluidos 21 dobles, un triple y 12 cuadrangulares. Además, anotó 58 carreras y remolcó 57, mostrando capacidad tanto para producir como para generar ofensiva.
También sumó nueve bases robadas y destacó por su disciplina en el plato, negociando 73 boletos. Estos números le permitieron registrar un OBP de .346, un slugging de .369 y un OPS de .715.
Su desempeño lo ha mantenido dentro del Top 30 de prospectos de Baltimore, según evaluaciones especializadas de Baseball America.
Versatilidad y proyección inmediata
El jugador se distingue por su potente brazo y su versatilidad defensiva. Puede desempeñarse tanto en la antesala como en la inicial, lo que lo convierte en una opción valiosa dentro del esquema del equipo.
Su perfil sugiere que podría tener un impacto inmediato en la alineación de las Águilas, aportando tanto en defensa como en ofensiva. La organización confía en su desarrollo y en su capacidad de adaptación al béisbol invernal dominicano.
Humildad y enfoque en el camerino
A su llegada al vestuario aguilucho, De los Santos dejó claro que asume este reto con humildad. Reconoció la experiencia de sus compañeros y manifestó su intención de aprender de los veteranos.
“Para mí es un placer compartir con todos estos jugadores. Soy un novato que viene a aprender y a aprovechar cada consejo”, señaló.
El infielder enfatizó que su principal objetivo es trabajar fuerte y contribuir al éxito colectivo del equipo. Su mentalidad refleja disciplina, respeto y compromiso con el grupo.
Mentalidad ofensiva definida
En cuanto a su enfoque en el plato, el jugador fue claro y directo. Su filosofía de bateo está basada en la agresividad controlada y en generar contacto sólido.
“Hacer swing duro es lo mío; mantener la bola en el aire es el plan”, afirmó.
Esta mentalidad ofensiva, combinada con su disciplina y poder ocasional, refuerza su perfil como un jugador completo en desarrollo.

