República Dominicana anunció el domingo una vigilancia «más estricta» y el incremento de medidas operativas policiales en la frontera con Haití para intentar frenar la migración ilegal desde ese país, aislado por la violencia de pandillas .
El presidente dominicano Luis Abinader ha soportado su política migratoria respecto a Haití desde su llegada al poder en 2020, con la construcción de un muro fronterizo de más de 170 kilómetros y 276.000 deportaciones solo en 2024.
En un comunicado, el director de Migración, Luis Lee Ballester, dijo que «se incrementará el despliegue de operativos migratorios, con la incorporación de más vehículos y recursos tecnológicos para la repatriación de indocumentados».
«Las nuevas disposiciones estarán enfocadas en fortalecer la vigilancia fronteriza y optimizar los controles de ingreso», apuntó.
Cerca de 500.000 migrantes haitianos viven en República Dominicana, un país de 10,5 millones de habitantes, aunque grupos nacionalistas afirman que son más y reclaman el endurecimiento de las medidas migratorias.
República Dominicana comenzó a construir el muro en 2021 y esta semana anunció su ampliación en 12 kilómetros más, lo que lo llevará a más de 170 kilómetros.
Según datos divulgados en noviembre, la construcción ha avanzado en una primera fase hasta en un 80%, pero no está claro cuándo culminará la obra.

