Por Néstor Estévez
Mucha gente cree que oratoria es simplemente hablar en público. Lo real es que se trata de mucho más que eso; oratoria es el arte de persuadir a través de la palabra. Los grandes oradores no solo informan, también inspiran y movilizan a su audiencia.
Para persuadir, es esencial dominar tanto el contenido como la forma en que se entrega. Esto incluye el uso efectivo de la voz, el lenguaje corporal y la estructura del discurso.
Una buena oratoria requiere claridad en la presentación de ideas, así como la capacidad de conectarse emocionalmente con la audiencia. Además, un orador persuasivo debe ser capaz de anticipar y abordar las objeciones del público, manteniendo siempre el control de la narrativa.
Y para quienes quieren “oratoria al vapor”, es muy útil decir que la preparación y la práctica constante son clave para desarrollar estas habilidades. Es así como se logra oratoria efectiva y capacidad para influir en tu audiencia.
Retos en la oratoria actual
Hoy tenemos retos como la adaptación tecnológica, tomando en cuenta que la tecnología ha de ser medio y no fin. Y tomando en cuenta, además, el riesgo “discapacitante” que inicia con la dependencia. En tiempos de Inteligencia Artificial, un reto clave es mantener altos estándares éticos. Nuestro uso de la oratoria debe caracterizarse por valores como honestidad, integridad y respeto por la audiencia.
Necesitamos que la oratoria esté al servicio de la diversidad y la inclusión. Eso implica tomar en cuenta las diferencias culturales y la necesidad de adaptar nuestros mensajes para las audiencias. Y con ello ha de conectar una necesidad cada vez más urgente: el fomento del pensamiento crítico. Sólo en la medida en que asumamos tareas orientadas a cuestionar, reflexionar y tomar decisiones informadas, la oratoria aportará sostenibilidad a la sociedad.
Quizás ayude la conclusión a la que llegaron personas sencillas, en el Cauca, en Colombia: “La palabra sin la acción es vacía, la acción sin la palabra es ciega, la palabra y la acción sin el espíritu de la comunidad están muertas”.

