Un hallazgo científico revive esperanza frente a infecciones difíciles de tratar
Ottawa.- Investigadores de la Universidad de McMaster, en Canadá, han identificado un nuevo antibiótico denominado manikomicina, capaz de combatir algunas de las bacterias más peligrosas y resistentes a los tratamientos actuales. Este avance marca un punto de inflexión en la investigación médica al introducir un mecanismo completamente innovador.
El compuesto ha demostrado eficacia temprana contra patógenos prioritarios como Salmonella, E. coli y Klebsiella, bacterias asociadas a infecciones graves en humanos. Su principal innovación radica en su forma de actuar, ya que bloquea el sitio de salida del ribosoma, la estructura celular responsable de la producción de proteínas en las bacterias.
Un mecanismo sin precedentes en la medicina moderna
A diferencia de los antibióticos tradicionales, como la azitromicina o la tetraciclina, la manikomicina no comparte mecanismos conocidos. Según los investigadores, ningún antibiótico actualmente recetado funciona de esta manera, lo que abre nuevas oportunidades para desarrollar tratamientos más efectivos contra infecciones resistentes.
El hallazgo fue publicado en la revista Nature el 3 de junio de 2026, consolidándose como un avance relevante en la lucha contra la resistencia bacteriana, considerada uno de los mayores desafíos de salud global en la actualidad.
Una línea de investigación que renace
El descubrimiento de la manikomicina se basa en una línea científica iniciada hace más de 75 años, cuando se identificaron compuestos antibióticos en bacterias del suelo. Durante décadas, se creyó que estas fuentes ya habían sido completamente exploradas.
Sin embargo, el equipo liderado por Gerry Wright retomó esta vía utilizando técnicas avanzadas de laboratorio, como el fraccionamiento de compuestos naturales. Este proceso permitió aislar moléculas previamente ignoradas, revelando el potencial oculto en bacterias como Streptomyces rimosus, conocida por producir oxitetraciclina.
Nuevas oportunidades en el desarrollo de antibióticos
Al eliminar compuestos más abundantes en las muestras, los científicos lograron identificar sustancias menos visibles que habían pasado desapercibidas durante años. Para la investigadora Manpreet Kaur, este enfoque representa una vía prometedora para descubrir nuevos fármacos en un campo que muchos consideraban agotado.
Además, el equipo comprobó que la manikomicina no es tóxica para células humanas y presenta buenos resultados en modelos de infección controlados en laboratorio, lo que refuerza su potencial terapéutico.
Próximos pasos en la investigación
Actualmente, los científicos trabajan en optimizar el “tiempo de residencia” del fármaco, es decir, la duración de su actividad en el organismo. Como parte de este proceso, han desarrollado más de 60 variantes del compuesto con el objetivo de identificar la versión más eficaz.
Este avance no solo introduce un nuevo candidato a medicamento, sino que también establece un objetivo biológico inexplorado en bacterias, lo que podría impulsar el desarrollo de futuras generaciones de antibióticos.
Fuente: DW

