En un paso sin precedentes hacia una mayor seguridad vial, el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) anunció la implementación de una nueva normativa que prohíbe la importación de cascos de motocicletas que no cuenten con certificación internacional, como parte de una estrategia nacional para reducir los accidentes y promover el uso responsable de estos vehículos.
La medida fue presentada durante el 1er. Foro Nacional para el Uso Responsable de la Motocicleta, organizado por el INTRANT, que reunió a representantes del gobierno, asociaciones de motoconchistas, plataformas digitales y organismos internacionales.
El evento marcó un hito en la aplicación efectiva de la Ley 63-17 de Movilidad, al convertirse en la primera normativa específica enfocada exclusivamente en el uso responsable de motocicletas desde la promulgación de la ley hace ocho años.
Seis acciones clave para transformar el sector
Durante el foro, se dio a conocer una hoja de ruta con seis acciones estratégicas que se implementarán a partir de 2025:
- Prohibición de importación y venta de cascos no certificados: Se exigirá que todos los cascos disponibles en el mercado cumplan con estándares internacionales, para garantizar su eficacia en la protección de vidas.
- Licencia obligatoria con evaluaciones rigurosas: Todo ciudadano que desee conducir una motocicleta deberá someterse a evaluaciones teóricas, prácticas y médicas para obtener la licencia categoría 01.
- Política “Una moto, un casco”: Toda motocicleta vendida en el país deberá incluir al menos un casco certificado. Se incentivará la entrega de un segundo casco para pasajeros.
- Mayor fiscalización del uso de casco en pasajeros: Se reforzarán los controles viales para asegurar que tanto conductores como acompañantes utilicen casco, reduciendo así el riesgo de lesiones graves.
- Compromiso de plataformas digitales: Empresas como Uber, Pedidos Ya e InDrive deberán educar a sus usuarios y colaborar con las autoridades para fomentar el respeto a las normas de tránsito y la trazabilidad de incidentes.
- Capacitación continua de motoconchistas: Las federaciones y asociaciones se comprometieron a formar a sus miembros en conducción segura, educación vial y habilidades sociales.
Una respuesta a una realidad preocupante
Las motocicletas están involucradas en el 65 % de las muertes por accidentes de tránsito en el país, lo que las convierte en uno de los principales desafíos para la seguridad vial. Con la implementación de estas medidas, el INTRANT busca reducir drásticamente esta cifra y fomentar una movilidad más segura y ordenada.
El director ejecutivo del INTRANT, Milton Morrison, expresó que este esfuerzo va más allá de una simple regulación:
“No estamos hablando solo de normativas, sino de proteger la vida de quienes todos los días se mueven en motocicleta para trabajar, estudiar o llevar sustento a sus hogares”.
Morrison también destacó que se espera una reducción significativa de muertes, el fortalecimiento del cumplimiento de la Ley 63-17, y la creación de un diálogo permanente entre todos los sectores involucrados.
Participación multisectorial
El foro contó con la presencia de destacadas figuras del sector público y privado, incluyendo al ministro de la Presidencia y presidente del Gabinete de Transporte, José Ignacio Paliza; la procuradora general de la República, Jenny Berenice Reynoso; la ministra de Interior y Policía, Faride Raful; y el director de Aduanas, Eduardo Sanz Lovatón.
También participaron el director de Impuestos Internos, Luis Valdez Veras; el director del Servicio Nacional de Salud, Mario Lama; el ministro de Trabajo, Eddy Olivares; el director de la Policía Nacional, Mayor General Ramón Antonio Guzmán Peralta; el director de la DIGESETT, Pascual Cruz Méndez; y el alcalde de Santo Domingo Este, Dio Astacio, entre otros.
Compromiso colectivo
Las nuevas medidas están alineadas con el Decreto 656-24, que declara de alto interés nacional la seguridad vial, y con el Pacto Nacional por la Seguridad Vial, suscrito por más de 120 entidades públicas y privadas. El objetivo común es reducir en un 50 % las muertes por tránsito en el país para el año 2030.
El éxito de esta transformación, advirtió Morrison, depende de la colaboración de todos los actores: instituciones gubernamentales, empresas, asociaciones de motoconchistas, plataformas digitales y la ciudadanía en general.
“Estamos construyendo una nueva cultura vial que priorice la vida, la prevención y la corresponsabilidad. Esto apenas comienza, pero el cambio ya está en marcha”, concluyó.

