La economía dominicana continúa destacándose con resultados positivos en el mercado laboral, consolidando el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), que se espera cierre 2024 con un incremento superior al 5.0%, según los datos publicados por el Banco Central de la República Dominicana (BCRD).
Al cierre del tercer trimestre de 2024, se registraron 5,029,045 personas empleadas, lo que representa la creación de 172,904 nuevos puestos de trabajo en los últimos 12 meses.
Este impulso laboral es aún más significativo cuando se compara con el inicio del primer gobierno de Luis Abinader en 2020, cuando el número de empleos era de 4,295,451. En apenas cuatro años, la economía ha generado 733,594 nuevos empleos, evidenciando un notable dinamismo.
Más empleos formales y menos informalidad
Un aspecto destacado de este crecimiento laboral es la calidad de los puestos generados. De los 172,904 empleos creados en el último año, el 83% corresponde al sector formal, mientras que solo 29,442 empleos fueron informales.

Este avance, destaca el BCRD, ha llevado la tasa de informalidad laboral al 55.3%, el nivel más bajo registrado desde el inicio de la pandemia de COVID-19.
Aumento en los salarios supera la inflación
El progreso no se limita a la cantidad y formalidad de los empleos. Según la Superintendencia de Pensiones (SIPEN), el salario promedio en octubre de 2024 alcanzó RD$35,588, reflejando un incremento interanual del 7.0%, el doble de la inflación reportada para el mismo período, que fue de 3.16%. Desde agosto de 2020, el salario promedio ha experimentado un aumento
Impulso en economía
Estos resultados reflejan un panorama alentador para la economía dominicana, que no solo mantiene un crecimiento sostenido, sino que también traduce este avance en mejoras directas para la población.
La creación de empleos formales y el aumento del poder adquisitivo son indicadores clave del impacto positivo de las políticas económicas implementadas en los últimos años.
Las autoridades y organismos internacionales han señalado este desempeño como un ejemplo de recuperación económica efectiva en la región, destacando la capacidad del país para generar bienestar y estabilidad en un contexto global desafiante.

