El miembro del Salón de la Fama David Ortiz instó a los Boston Red Sox a respetar la decisión de Rafael Devers sobre si desea o no jugar como primera base, tras la baja por lesión del inicialista Triston Casas.
«Big Papi» habló durante su torneo de golf benéfico, David Ortiz Soiree of Hearts, en apoyo a niños con afecciones cardíacas.
«Lo está haciendo muy bien como bateador designado. Lo pidieron, y lo está haciendo muy bien», dijo Ortiz. “Le pedimos que fuera el bateador designado a tiempo completo. Recuerdo esa conversación en los entrenamientos de primavera. Es una situación diferente y el chico está cumpliendo de maravilla con lo que le pediste”.
Devers, de 28 años, asumió el rol de bateador designado luego de que los Red Sox firmaran en primavera a Alex Bregman por tres años y 120 millones de dólares para reforzar la tercera base. Aunque inicialmente mostró resistencia al cambio, Devers ha respondido con una sólida producción ofensiva: al iniciar la semana bateaba .286, con 12 cuadrangulares y 52 carreras impulsadas, liderando las Grandes Ligas en este último renglón.
Sin embargo, la situación dio un giro cuando Casas sufrió la ruptura de un tendón en la rodilla izquierda a principios de mayo, quedando fuera por el resto de la temporada. Desde entonces, surgieron presiones para que Devers ocupe la primera base, lo que el jugador ha rechazado. De hecho, el dueño del equipo, John Henry, viajó a Kansas City el mes pasado para discutir el asunto personalmente con él.
Ortiz, de 49 años, quien consolidó su legado como bateador designado con los Red Sox, no descartó que Devers juegue eventualmente en la inicial, pero enfatizó que ese paso debe ser voluntario y con preparación.
«Diré esto: si Devers quiere practicar en primera base y volver a jugar a la defensiva, es su responsabilidad», señaló Ortiz. «Pero no se puede pedir a un jugador que cambie de rol de la noche a la mañana, sobre todo cuando ya se le pidió otra cosa y ha respondido a la altura».
Ortiz también reflexionó sobre los cambios en el béisbol moderno. «En mi época, solo queríamos encajar. Hoy, los jugadores tienen voz, y los equipos deberían escucharla», comentó mientras firmaba autógrafos para los participantes del torneo de golf.
El evento, realizado en beneficio del Fondo para Niños David Ortiz, busca recaudar fondos para brindar cirugías cardíacas y atención médica a niños en Nueva Inglaterra y en la República Dominicana, el país natal de Ortiz.

