Terremoto en La Guaira: claves del colapso estructural

Redacción: Gerardo Davis
Venezuela supera 6,300 muertos por sismos

La devastación dejó miles de víctimas y plantea preguntas urgentes sobre construcción y suelo

Venezuela.- Familias enteras quedaron sepultadas bajo los escombros luego de los dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela el 24 de junio. La magnitud del desastre, que dejó miles de muertos y heridos, ha generado interrogantes sobre por qué tantas edificaciones colapsaron, especialmente en el estado de La Guaira.

El fenómeno se originó por el desplazamiento de la placa tectónica Sudamericana en relación con la del Caribe. Este movimiento liberó una enorme cantidad de energía desde las profundidades de la Tierra, alcanzando su punto más crítico frente a la costa norte venezolana, identificada como la “zona cero” de la tragedia.

Aunque los epicentros se ubicaron en el estado Yaracuy —cerca de San Felipe y Yumare—, la ruptura fue tan extensa que las ondas sísmicas se propagaron hasta La Guaira. En esa zona se encuentra la falla de San Sebastián, un punto clave de fricción entre placas tectónicas que amplificó los efectos del evento.

Daños estructurales bajo evaluación

Las cifras sobre edificaciones afectadas aún están en análisis. El gobierno reportó más de 800 edificios dañados en todo el país, la mayoría en La Guaira. Informes independientes elevan esa cifra a cerca de 900 estructuras comprometidas.

Por su parte, la NASA estimó de forma preliminar que alrededor de 59.000 edificaciones podrían haber sufrido daños en Venezuela. No obstante, este cálculo es referencial y no ha sido verificado completamente en terreno.

Expertos coinciden en que no existe una única causa del colapso, sino una combinación de factores. Según especialistas, pueden existir más de 50 razones que expliquen la caída de edificaciones, desde el impacto sísmico hasta fallas estructurales.

1. Impacto directo de las ondas sísmicas

El borde costero de La Guaira recibió un golpe directo de las ondas sísmicas debido a su ubicación frente a la falla de San Sebastián. Esta falla submarina corre paralela a la costa y fue el punto donde se concentró gran parte de la energía liberada.

El doble evento sísmico presentó características particularmente destructivas: alta magnitud, larga duración y poca profundidad. Además, el tipo de ruptura —un deslizamiento horizontal— intensificó el impacto.

El segundo terremoto tuvo un efecto determinante frente a la costa de La Guaira, generando un impacto prácticamente inmediato sobre las estructuras. Estudios técnicos indican que el desplazamiento del lecho marino alcanzó hasta 3,6 metros al norte de Catia La Mar, una de las zonas más afectadas.

Los especialistas explican que la ruptura no fue uniforme. En algunas áreas fue mínima, mientras que en otras liberó mayor energía, lo que provocó ondas sísmicas más intensas y destructivas, incluso lejos del epicentro.

2. Las características del suelo

El tipo de suelo jugó un papel clave en la magnitud de los daños. En La Guaira no existe una composición uniforme del terreno, lo que provocó efectos distintos según la zona.

En sectores como Caraballeda, existen cuencas profundas con suelos más blandos que amplificaron el movimiento sísmico. En contraste, zonas como Catia La Mar presentan suelos más rocosos, aunque igualmente afectados por la intensidad del evento.

Algunos sectores están asentados sobre conos fluviales con sedimentos blandos. Estos materiales actuaron como un filtro que amplificó el movimiento del terreno de forma significativa, aumentando el riesgo de colapso.

Además, la región presenta suelos parcialmente consolidados debido a los deslaves de 1999 en El Ávila. Esta condición geológica habría influido en la vulnerabilidad de las estructuras, generando un escenario donde dos fenómenos —deslaves previos y actividad sísmica— se superponen.

3. Calidad y normativa de las construcciones

Otro factor determinante es la calidad de las edificaciones. Tras los deslaves de 1999, muchas viviendas fueron reconstruidas, pero existen dudas sobre si cumplieron con los permisos, estudios de suelo y normativas de construcción vigentes.

La normativa sismo-resistente en Venezuela fue establecida tras el terremoto de 1967 y actualizada posteriormente. Sin embargo, no hay certeza de que todas las edificaciones cumplieran con estos estándares, lo que pudo influir en su colapso.

Expertos advierten posibles casos de negligencia y corrupción en procesos de construcción. Algunas estructuras levantadas después de 1999 podrían no haber contado con estudios técnicos adecuados.

Equipos internacionales de rescate también han reportado el uso de materiales deficientes. En algunos casos se encontraron vigas de poliestireno expandido recubiertas con capas delgadas de hormigón, así como pilares sin refuerzo metálico interno, lo que compromete seriamente la resistencia estructural.

Investigaciones en curso

Los análisis técnicos posteriores al desastre serán clave para determinar con mayor precisión las causas del colapso. Incluso se estudia la posibilidad de que el fenómeno haya sido un “triplete sísmico”, lo que podría explicar la magnitud de los daños.

Mientras continúan las labores de rescate, la tragedia en La Guaira deja una lección contundente: la combinación de factores naturales y humanos puede potenciar el impacto de un desastre, con consecuencias devastadoras.

Fuente: BBC

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