Una guerra prolongada con Irán podría provocar graves consecuencias para la economía mundial, advirtieron los especialistas Iván Gatón y Luis González. Los analistas señalaron que una escalada del conflicto en Medio Oriente afectaría el comercio internacional, el precio del petróleo y la estabilidad de los mercados financieros.
El politólogo Iván Gatón explicó que el conflicto tiene implicaciones estratégicas debido a la ubicación de Irán y su influencia regional. “Irán es un actor geopolítico clave en Medio Oriente”, afirmó Gatón durante el encuentro con directores de medios de comunicación del Grupo Corripio.
Riesgo para el mercado energético
Los expertos coincidieron en que uno de los mayores riesgos está en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial. Por esa vía transita una parte significativa del petróleo que se comercializa a nivel global.
Un eventual bloqueo o interrupción del paso marítimo podría provocar aumentos considerables en el precio del crudo, lo que afectaría a múltiples economías. El politólogo Luis González advirtió que el conflicto podría generar un “efecto boomerang” en la política internacional.
Según explicó, una guerra podría involucrar a más países y ampliar las tensiones geopolíticas. “Una guerra prolongada en esa zona sería catastrófica para la economía global”, sostuvo González durante su intervención.
Posibles efectos para economías pequeñas
Los especialistas también indicaron que economías pequeñas y abiertas, como la de República Dominicana, podrían sentir los efectos del conflicto.
Un incremento en el precio del petróleo impactaría los costos del transporte marítimo, la importación de bienes y la inflación. Esto podría reflejarse en mayores precios para los consumidores y presión sobre los sectores productivos.
Duración del conflicto sería determinante
Los analistas coincidieron en que la duración del conflicto será clave para medir su impacto económico. Un enfrentamiento breve generaría efectos limitados en los mercados. Sin embargo, una guerra prolongada podría provocar inestabilidad financiera, aumento de la inflación y desaceleración del crecimiento global.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, un espacio donde expertos analizan temas de actualidad nacional e internacional.

