La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) reportó un aumento interanual superior al 4.0 % en el índice mundial de precios de los alimentos durante 2025, de acuerdo con un informe divulgado este lunes por el organismo.
Según el análisis, el índice registró un promedio de 127.2 puntos, lo que representa un incremento de 4.3 % en comparación con 2024. El alza estuvo impulsada principalmente por los aceites vegetales y los productos lácteos, cuyos aumentos compensaron las caídas en los precios de los cereales y el azúcar.
Comportamiento por grupos de productos
Durante 2025, el índice de precios de los cereales se situó como promedio 4.9 % por debajo del nivel del año anterior, marcando su tercer descenso anual consecutivo y el valor más bajo desde 2020.
En contraste, los aceites vegetales registraron un incremento interanual de 17.1 %, alcanzando su nivel más alto desde 2022, en un contexto caracterizado por la escasez de suministros a nivel mundial.
El índice de precios de la carne promedió durante el año un 5.1 % por encima del nivel de 2024, impulsado por la fuerte demanda global de importaciones, así como por la incertidumbre del mercado, asociada a brotes de enfermedades animales y tensiones geopolíticas.
Los productos lácteos también mostraron un aumento significativo, con un promedio anual 13.2 % superior al del año anterior, debido a la alta demanda internacional y a la limitada disponibilidad de suministros exportables.
Descenso en el azúcar y variación mensual
En el caso del azúcar, el índice se ubicó en 2025 17 % por debajo del nivel de 2024, registrando su valor anual más bajo desde 2020, favorecido por una amplia disponibilidad de exportaciones.
En su análisis mensual más reciente, la FAO indicó que el índice de precios de los alimentos bajó en diciembre respecto a noviembre, pese a un aumento en las cotizaciones de los cereales.
El indicador se situó en 124.3 puntos, un 0.6 % menos que en noviembre y 2.3 puntos porcentuales por debajo de su nivel interanual, debido a reducciones en los precios de lácteos, carne y aceites vegetales, que compensaron los aumentos en cereales y azúcar.
Fuente: PL.

