Cuidar presión, evitar fumar y controlar diabetes podría retrasar la demencia durante años.
Nueva York, EE.UU.- El futuro de la salud cerebral podría depender de decisiones tomadas durante la mediana edad. Un estudio reciente identificó tres factores clave que influyen directamente en el riesgo de desarrollar demencia con el paso del tiempo.
La investigación, publicada el 5 de agosto en la revista Neurology Open Access, concluyó que los adultos entre 45 y 65 años que mantienen presión arterial normal, no padecen diabetes y no fuman pueden vivir significativamente más tiempo sin demencia.
En concreto, las personas sin estos factores de riesgo lograron vivir casi 13 años adicionales libres de demencia, en comparación con quienes presentaban las tres condiciones. Este hallazgo refuerza la importancia de adoptar hábitos saludables en una etapa crucial de la vida.
Resultados del estudio
El estudio siguió a más de 12,000 personas cognitivamente sanas, con una edad promedio de 56 años al inicio del seguimiento. Los resultados mostraron diferencias claras entre los grupos analizados.
Aquellos participantes sin factores de riesgo lograron vivir hasta 30 años sin demencia. En contraste, quienes tenían los tres factores —hipertensión, diabetes y tabaquismo— vivieron solo 17 años libres de la enfermedad.
Además, el análisis reveló que las mujeres permanecen libres de demencia durante más tiempo que los hombres, independientemente del número de factores de riesgo presentes. También se observó que los participantes blancos registraron más años sin demencia en comparación con los participantes negros.
Importancia de la prevención
El autor principal del estudio, Josef Coresh, director del Instituto de Envejecimiento Óptimo en NYU Langone, subrayó la relevancia de estos hallazgos.
“Nuestros resultados indican que las personas deben evitar activamente estos factores en la mediana edad como estrategia para preservar la salud cerebral durante más de una década”, afirmó el especialista.
También destacó que encontrar formas de retrasar la demencia es esencial, ya que el 42% de los estadounidenses podría desarrollar esta condición en algún momento después de los 55 años.
Recomendaciones para reducir el riesgo
El estudio enfatiza la necesidad de actuar a tiempo. Mantener hábitos saludables desde los 45 años puede marcar una diferencia significativa en la calidad de vida futura.
Entre las recomendaciones principales se incluyen dejar de fumar, controlar la presión arterial y vigilar los niveles de glucosa en sangre. Estas medidas no solo impactan la salud física, sino que también contribuyen a preservar las funciones cognitivas.
Finalmente, los investigadores reiteran que el objetivo es prolongar la vida libre de demencia y proteger el cerebro durante el envejecimiento, destacando que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva.
Fuente: Infobae

