Sabana del Silencio: un templo de tranquilidad en las alturas

Redacción: Por la Línea
Sabana del Silencio: un templo de tranquilidad en las alturas

Por Néstor Estévez

En lo profundo de la Sierra de Neyba, donde el murmullo de los ríos recién nacidos se entrelaza con el canto de los jilgueros, reposa la Sabana del Silencio. Un paraíso suspendido sobre los 2,100 metros de altitud que ofrece más que paisajes: brinda refugio al alma.

Este enclave, incluido en el Parque Nacional Sierra de Neyba desde 1995, es punto de partida para quienes buscan una desconexión real. Aquí, la naturaleza actúa como terapeuta: entre pinares, montañas y aire puro, el cuerpo y la mente se rinden al silencio.

Pero la llegada al santuario no es tarea simple. La llamada «subida de las brujas» exige esfuerzo físico y determinación. Sin embargo, como bien dice Selim Montero, quien ha recorrido la zona junto a su familia, el esfuerzo se ve recompensado con paz y conexión, no solo con el entorno, sino también con los seres queridos.

A cuatro o cinco kilómetros de la Sabana del Silencio, en El Hoyazo, suelen acampar los visitantes de estos mágicos lugares.

El Hoyazo

Desde El Hoyazo —un área accesible en vehículos preparados para terrenos escarpados— parte el sendero hacia la Sabana. Cuatro o cinco kilómetros que separan lo cotidiano de lo esencial, y donde cada paso reafirma el valor de lo simple.

Y si hay una figura indispensable en esta experiencia, es William Montero, guardaparque y guía. Su memoria guarda los secretos del terreno y su vocación asegura una compañía confiable. William conoce las veredas, los panales de avispas, y el alma de la montaña. Ha pasado noches enteras allí, sin más compromiso que el de cuidar a los visitantes y al ecosistema que lo vio crecer.

La Sabana del Silencio no es solo un destino: es una pausa. Una invitación a reconectar con la tierra, a redescubrir el valor del aire limpio, del agua que brota desde lo profundo y de la vida que florece lejos del ruido. Quien la visita, regresa con algo más que fotografías: vuelve con el interior un poco más ligero.

Compartir
0 Comentario

You may also like

Bloque de comentarios