Y crece con rapidez en plataformas digitales sin control efectivo.
Ucránia.- El tráfico ilegal de especies silvestres ha encontrado en Internet un espacio de expansión acelerada. Redes sociales y plataformas digitales funcionan como vitrinas donde se ofertan animales, plantas y productos derivados. Este fenómeno incrementa su alcance y dificulta su control.
Un mercado ilegal en expansión digital
Una revisión publicada en Nature Reviews Biodiversity, liderada por el profesor Enrico Di Minin, evidencia la magnitud del problema. El estudio confirma que el comercio ilegal de fauna y flora se ha trasladado con fuerza al entorno digital.
Según el análisis, la actividad se detecta en plataformas populares como Facebook, Instagram, TikTok y YouTube. También aparece en sitios de comercio electrónico como eBay, Alibaba, Shopee y Tokopedia.
Durante seis semanas de monitoreo en 2025, investigadores identificaron más de 1,600 primates en venta en cuatro redes sociales. Esta cifra refleja solo una parte del fenómeno global.
Cifras que evidencian la magnitud
El estudio también incluye un seguimiento en 280 plataformas digitales. En ese período, se registraron 33,006 ejemplares pertenecientes a especies protegidas por CITES. Del total, un 54 % correspondía a animales vivos, mientras que el resto incluía partes o derivados.
El tráfico no se limita a primates. También involucra aves, reptiles, anfibios, orquídeas y cactus. Esta diversidad confirma que el mercado ilegal es amplio y difícil de rastrear.
Factores que facilitan el tráfico
Los investigadores señalan varios elementos que impulsan esta actividad. Entre ellos destacan la baja percepción de riesgo, la regulación limitada y el anonimato en línea.
Además, la velocidad y alcance de Internet permiten operaciones más rápidas que en mercados tradicionales. Esto favorece la expansión del comercio ilegal a escala global.
El impacto va más allá de la venta directa. Este tráfico incrementa riesgos relacionados con especies invasoras y enfermedades transmisibles entre animales y humanos.
África y las rutas del comercio
El continente africano muestra dinámicas relevantes en este mercado. Entre 2010 y 2021, se comercializaron cerca de 800,000 loros grises africanos a nivel internacional.
Asimismo, el monitoreo de cuentas en Togo permitió identificar más de 200 especies ofertadas. Estos datos evidencian la participación activa de la región en las rutas del tráfico.
Un caso destacado es el del Karoo Suculento en Sudáfrica. Allí, el interés por el género Conophytum provocó un aumento en la recolección ilegal desde 2019. Posteriormente, el exceso de oferta redujo su precio de forma significativa, aunque la presión se trasladó hacia otras especies.
Respuestas y desafíos
Los especialistas proponen reforzar la vigilancia mediante inteligencia artificial. También sugieren endurecer la moderación en plataformas digitales y mejorar la cooperación entre gobiernos, empresas tecnológicas y organizaciones.
El estudio resalta la importancia de las comunidades locales y la necesidad de reducir la demanda. Además, destaca el papel de acuerdos internacionales como CITES en la lucha contra este delito.
A pesar de los avances, persisten vacíos de información sobre el volumen real del comercio y el comportamiento de los consumidores. Estas limitaciones dificultan la implementación de estrategias efectivas.
En conclusión, el tráfico de especies ha evolucionado hacia un entorno digital complejo. Su combate requiere acciones coordinadas y adaptadas a la dinámica de Internet.
Fuente: DW

