Advierte impactos en agua, agricultura y hogares, mientras oposición exige medidas urgentes.
Santo Domingo.– El partido Fuerza del Pueblo (FP) propuso al Gobierno la implementación de un plan integral para enfrentar la sequía y la reducción en la disponibilidad de agua que afecta a distintos sectores del país. La organización advirtió que la situación impacta acueductos, agricultura, ganadería, sistemas de riego, embalses y la vida cotidiana de miles de familias en la República Dominicana.
Durante una rueda de prensa, Hamlet Otáñez y Arturo Socías, titulares de áreas clave dentro del partido, explicaron que aún es posible mitigar los efectos mediante acciones preventivas, planificación y una adecuada asignación de recursos públicos. Ambos insistieron en que el escenario actual requiere respuestas estructuradas y coordinadas.
Cuestionamientos al manejo estatal
Otáñez señaló que el contexto no tomó por sorpresa a las autoridades, ya que desde 2025 organismos internacionales alertaban sobre el estrés hídrico. Recordó que el presidente Luis Abinader participó en un diálogo de la FAO y el SICA sobre seguridad alimentaria y agua, donde se abordaron estos riesgos.
“El Gobierno conocía el riesgo”, afirmó el dirigente, al tiempo que cuestionó que el Presupuesto General del Estado 2026 no incluyera una partida específica para enfrentar sequías. También indicó que la asignación para riego fue 17.7 % menor que en 2025, lo que considera una señal de falta de previsión.
Medidas planteadas por la FP
La Fuerza del Pueblo planteó la creación de un Plan Nacional frente a la Sequía, con metas, responsables, cronograma y recursos definidos. Además, propuso establecer una reserva financiera para responder con rapidez ante emergencias, incluyendo inversiones en pozos, bombas, tuberías y sistemas de almacenamiento.
En materia de agua potable, Otáñez destacó la necesidad de activar planes de contingencia en todas las instituciones, como INAPA, CAASD y CORAASAN. También recomendó monitorear de forma constante las fuentes de agua, reducir fugas y pérdidas, y fortalecer las interconexiones entre sistemas para garantizar el suministro.
Deterioro ambiental y cuencas
Por su parte, Arturo Socías explicó que la sequía se agrava por el deterioro de las cuencas hidrográficas. Señaló problemas como la pérdida de cobertura vegetal, incendios, erosión de suelos, extracción de materiales y contaminación de ríos.
Estas condiciones reducen la capacidad natural de las cuencas para captar y regular el agua. Ante esto, propuso proteger y restaurar zonas productoras de agua, así como coordinar con juntas de regantes el uso eficiente del recurso y mejorar infraestructuras como canales y reservorios.
El dirigente también mencionó el proyecto de Monte Grande, indicando que aún requiere componentes clave para aprovechar el agua almacenada. En cuanto a la presa de Hatillo, llamó a mantener vigilancia constante y garantizar información transparente sobre la calidad del agua.
Asimismo, planteó la necesidad de publicar informes semanales sobre la cantidad y calidad del recurso hídrico disponible, como parte de una política de transparencia.
Prioridad nacional: reducir pérdidas
La FP puso especial énfasis en las pérdidas de agua causadas por fugas y redes deterioradas. Otáñez advirtió que cada galón perdido implica mayores costos posteriores para suplir la demanda mediante bombeo o camiones cisterna.
Reducir estas pérdidas debe convertirse en una prioridad nacional, afirmó, destacando que la gestión eficiente del agua es clave en el contexto actual.
Llamado a planificación urgente
La organización insistió en que la crisis hídrica no debe tratarse solo como un fenómeno climático. En cambio, recomendó combinar protección ambiental, inversión preventiva y decisiones oportunas.
Finalmente, Otáñez resumió la postura señalando que “el agua debe administrarse antes de que falte”, reiterando el llamado al Gobierno para presentar un plan nacional con acciones claras y verificables.

