Impacto global en precios energéticos ante tensiones geopolíticas y restricciones crecientes
Los precios del petróleo podrían superar los 250 dólares por barril si se amplían las sanciones contra el crudo ruso globalmente.
La advertencia fue realizada por el director ejecutivo de Rosneft, Ígor Sechin, durante el Foro Económico Internacional de San Petersburgo este sábado.
Sechin subrayó que las tensiones geopolíticas actuales están generando un escenario altamente volátil, donde el suministro energético global enfrenta presiones sin precedentes recientes.
Impacto del estrecho de Ormuz
El ejecutivo explicó que el bloqueo del estrecho de Ormuz paralizó alrededor de 16 millones de barriles diarios de petróleo en circulación mundial.
Este bloqueo, según indicó, estaría vinculado a la agresión israelí-estadounidense contra Irán, generando un efecto inmediato en las cadenas de suministro energético internacional.
La interrupción en Ormuz representa uno de los mayores riesgos logísticos, debido a su importancia estratégica en el transporte global de hidrocarburos.
Posibles aumentos extremos del precio
Sechin agregó que restricciones adicionales a exportaciones rusas, estimadas en siete millones de barriles diarios, provocarían un incremento aún mayor en los precios.
Según el exdirector ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, Nobuo Tanaka, el petróleo podría alcanzar cifras superiores a 170 dólares por barril.
El ejecutivo ruso indicó que a los niveles estimados entre 150 y 160 dólares habría que sumar otros 100 dólares adicionales.
Este escenario elevaría el precio del crudo por encima de 250 dólares, generando consecuencias significativas en economías dependientes del consumo energético mundial.
Proyecciones en caso de reapertura
En contraste, Sechin estimó que una eventual reapertura del estrecho de Ormuz estabilizaría los precios en torno a 95 o 96 dólares.
Para finales de este año, el valor promedio del barril se ubicaría en ese rango, reflejando una normalización parcial del mercado energético.
Asimismo, proyectó que dentro de un año el precio podría descender hasta niveles de entre 80 y 85 dólares.
Estas previsiones dependen directamente de factores geopolíticos, incluyendo conflictos regionales, sanciones económicas y la estabilidad de rutas estratégicas internacionales críticas.

