Revolución tecnológica acerca diagnósticos instantáneos directamente sobre la piel humana
Chicago. EEUU.- Un innovador parche informático en la piel promete detectar emergencias médicas en milisegundos, marcando un cambio decisivo en monitoreo clínico inmediato actual.
El dispositivo identifica anomalías cardíacas con precisión superior al 99 %, ofreciendo alertas ultrarrápidas sin depender de servidores externos o conexiones de red.
Un equipo de la Universidad de Chicago desarrolló un parche elástico capaz de analizar datos de salud directamente sobre la piel en tiempo real.
El avance elimina la necesidad de enviar información a la nube, lo que puede marcar diferencias críticas cuando ocurre una emergencia médica.
Tecnología y funcionamiento
El dispositivo, flexible y delgado como la piel, utiliza matrices de transistores electroquímicos orgánicos para realizar computación neuromórfica directamente en el cuerpo.
Esta tecnología permite procesar datos sin depender de la nube ni servidores remotos, una capacidad clave cuando cada segundo importa en situaciones críticas.
A diferencia de dispositivos portátiles tradicionales, el parche ejecuta el procesamiento localmente, detectando y respondiendo a eventos graves casi de inmediato con intervención temprana.
Pruebas con datos cardíacos
Para demostrar su utilidad, el equipo utilizó información de mapeo cardíaco asociada a la fibrilación ventricular, un trastorno grave del ritmo cardíaco.
El parche identificó anomalías en los frentes de onda eléctricos del corazón con precisión del 99,6%, incluso al estirarse hasta 1,5 veces.
Asimismo, se probó una red neuronal que analizó datos personales como colesterol, glucosa, electrocardiogramas y frecuencia cardíaca, evaluando riesgo de infarto con 83,5%.
Los resultados fueron publicados en la revista Nature Electronics, validando el desempeño del sistema y su potencial clínico en monitoreo continuo de pacientes.
Innovaciones en circuitos elásticos
Desarrollar circuitos que funcionen pese a doblarse o estirarse es un reto clave; emplearon transistores electroquímicos orgánicos para procesar señales mediante gel electrolítico.
El principal desafío fue evitar cortocircuitos del material blando y la extensión del gel; lo resolvieron con polímero que se endurece bajo luz ultravioleta.
Ese proceso de fotolitografía permitió fabricar hasta 10.000 transistores por centímetro cuadrado en superficies elásticas, logrando densidad y precisión necesarias para computación neuromórfica.
Próximos pasos hacia la salud conectada
El equipo trabaja en integrar el parche con comunicación inalámbrica y sensores avanzados, buscando plataformas de salud conectadas de analizar y responder en tiempo real.
Para Fangfang Xia, el impacto va más allá de la velocidad: comprender los datos donde se generan puede transformar seguimiento y prevención de emergencias médicas.
Fuente: Infobae

