Santo Domingo.-Sin dar espacio a la recuperación de los daños dejados por el paso del huracán Beryl en el litoral costero caribeño, ayer el territorio estuvo bajo la influencia de una activa onda tropical que provocó fuertes aguaceros durante horas de la tarde ocasionando inundaciones urbanas.
Y es que con igual ruta que Beryl, transitaba esta onda tropical número 17, que contaba con potencial de inundaciones al interactuar con una atmósfera inestable, caliente y con un aumento significativo de la humedad.
Todo lo anterior es lo que precisamente generaría lluvias torrenciales, tormentas eléctricas y ráfagas de viento, sobre todo en la parte sur, sureste y noreste del país.
Vías anegadas
Calles y avenidas principales del Gran Santo Domingo se observaban ayer cual mar o lagos, por la cantidad de agua en las vías que había dejado las más de cuatro horas de lluvias ininterrumpidas.
Esta situación hizo que el tránsito en la ciudad se volviera un caos, con largos taponamientos y la reducción de la visibilidad por las lluvias, lo que dificultaba la llegada rápida a sus destinos.
Espacios como los parqueos soterrados también resultaron con inundaciones en la tarde de ayer, mientras que se podía ver cómo algunos vehículos se quedaban varados en las calles.
En ese sentido, la directora de la Oficina Nacional de Meteorología (Onamet), Gloria Ceballos, llamó a tener precaución por la inundaciones repentinas, al tiempo que informó que con apenas tres horas se habían registrado 82 milímetros de lluvia.
Aumento alertas
Pasadas las 6:00 de la tarde, el director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), Juan Manuel Méndez, elevó al Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo a alerta roja por los efectos que podría tener el fenómeno en estas zonas.
Asimismo, llamó a la población a abstenerse de cruzar ríos, arroyos o cañadas que presenten grandes volúmenes de agua, ya sea en vehículos o a pie.
Vías anegadas
Calles y avenidas principales del Gran Santo Domingo se observaban ayer cual mar o lagos, por la cantidad de agua en las vías que había dejado las más de cuatro horas de lluvias ininterrumpidas.
Esta situación hizo que el tránsito en la ciudad se volviera un caos, con largos taponamientos y la reducción de la visibilidad por las lluvias, lo que dificultaba la llegada rápida a sus destinos.
Espacios como los parqueos soterrados también resultaron con inundaciones en la tarde de ayer, mientras que se podía ver cómo algunos vehículos se quedaban varados en las calles.
En ese sentido, la directora de la Oficina Nacional de Meteorología (Onamet), Gloria Ceballos, llamó a tener precaución por la inundaciones repentinas, al tiempo que informó que con apenas tres horas se habían registrado 82 milímetros de lluvia.
Aumento alertas
Pasadas las 6:00 de la tarde, el director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), Juan Manuel Méndez, elevó al Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo a alerta roja por los efectos que podría tener el fenómeno en estas zonas.
Asimismo, llamó a la población a abstenerse de cruzar ríos, arroyos o cañadas que presenten grandes volúmenes de agua, ya sea en vehículos o a pie.

