Cadena fortalece su expansión en República Dominicana
La República Dominicana se ha consolidado como un enclave turístico estratégico para Hilton, donde la cadena proyecta más de un tercio de sus habitaciones en desarrollo regional.
Con 11 proyectos en agenda, la firma hotelera estadounidense prevé aumentar su oferta habitacional de 1,400 a 2,000 habitaciones en distintos destinos del Caribe.
La estrategia de Hilton se enfoca cada vez más en el desarrollo de propuestas vinculadas al turismo de lujo y bienestar, segmentos en crecimiento dentro del mercado dominicano.
En ese contexto, la marca lanzó su primer todo incluido Curio Collection en el país, el Zemí Miches All-Inclusive Resort, apostando por una experiencia diferenciada.
A cinco meses, el hotel ha contribuido a elevar la ocupación hotelera hasta un 94 % en febrero, según datos del Ministerio de Turismo.
“Miches es un destino nuevo dentro de República Dominicana y estamos muy orgullosos de ese hotel”, afirmó el vicepresidente regional, Pablo Maturana.
El ejecutivo destacó que la cadena mantiene interés en expandirse en la costa este, mientras proyecta desarrollos futuros en Las Terrenas y Puerto Plata.
En Las Terrenas, Hilton trabaja en una propuesta de branded residences, mientras en Puerto Plata evalúa oportunidades de inversión a largo plazo.
El éxito de Zemí Miches
Para Maturana, el Zemí Miches All-Inclusive Resort ha cumplido su objetivo de posicionarse por encima de muchas ofertas hoteleras del país.
El proyecto destaca por su diseño integrado al entorno natural y por rescatar la cultura taína en su concepto, gastronomía y experiencia del huésped.
“Está pensado para diferenciarse no solo por sus playas vírgenes, sino por elementos arquitectónicos, operativos y culturales que conectan al visitante con lo dominicano”, explicó.
Con una oferta de 500 habitaciones de lujo, incluyendo bungalows frente al mar, el hotel ofrece una experiencia exclusiva centrada en privacidad y confort.
El resort incorpora espacios gastronómicos como Toa, que recrea la cocina taína, y Acana, además de un spa de 1,600 metros con tratamientos naturales.
Entre estos tratamientos destacan el uso de larimar y aceites de moringa, elementos autóctonos que fortalecen la identidad local dentro de la experiencia turística.
Maturana valoró el apoyo de consultores y chefs locales, quienes aportaron autenticidad al concepto taíno, una cultura que había perdido presencia en la oferta hotelera.

