La mortalidad infantil ha registrado una caída histórica en las últimas décadas, según datos recientes de organismos internacionales como Unicef. Este avance se considera uno de los mayores logros en materia de salud global.
En 2022, las muertes de menores de cinco años descendieron por debajo de los 5 millones por primera vez, lo que marcó un hito sin precedentes. Para 2023, la proporción también mejoró significativamente: 1 de cada 27 niños murió antes de los cinco años, frente a 1 de cada 11 en 1990.
Reducción sostenida en el tiempo
Desde el año 2000, la tasa global de mortalidad en menores de cinco años ha disminuido en un 52%, reflejando avances sostenidos en múltiples regiones.
Países como Camboya, Malawi, Mongolia y Ruanda lograron reducciones superiores al 75%, lo que evidencia el impacto de políticas sanitarias efectivas.
En América Latina y el Caribe, se estimaron 152,000 muertes infantiles en 2022, lo que representa una disminución del 60% en comparación con el año 2000.
Factores clave en la mejora
Detrás de estas cifras existen múltiples factores determinantes. Las vacunas han jugado un papel central al prevenir enfermedades como la poliomielitis, difteria, tétanos, sarampión, rubéola y meningitis.
Además, ha mejorado el seguimiento médico durante el embarazo y los primeros años de vida, lo que permite detectar a tiempo enfermedades congénitas y aplicar tratamientos oportunos.
El acceso a cuidados intensivos neonatales, antibióticos, agua potable y nutrición adecuada también ha contribuido a salvar millones de vidas.
Persisten desafíos globales
A pesar de los avances, 4.8 millones de niños murieron antes de los cinco años en 2023, muchas veces por causas prevenibles como la neumonía y la diarrea.
Las desigualdades siguen marcando la diferencia. En algunos países de África y Asia, el riesgo de morir antes de los cinco años puede ser hasta 14 veces mayor que en naciones de altos ingresos.
Advertencias sobre el futuro
Organizaciones internacionales han alertado sobre posibles retrocesos. La Fundación Gates advirtió que 2025 podría ser el primer año del siglo en que aumenten las muertes infantiles.
Según estimaciones, tras 4.6 millones de muertes en 2024, la cifra podría subir nuevamente a 4.8 millones en 2025.
Contexto adicional
Expertos insisten en que mantener y aumentar la inversión en salud infantil es clave para evitar retrocesos. También destacan la necesidad de apoyar a países afectados por pobreza extrema y conflictos armados.
El progreso alcanzado demuestra que las estrategias de salud pública funcionan. Sin embargo, advierten que la cooperación internacional será determinante para sostener estos logros.
Fuente: BBC

