Nepal, Asia.- Un GLOF (Glacial Lake Outburst Flood, por sus siglas en inglés) es una inundación repentina causada por el desbordamiento de un lago glaciar. Este fenómeno ocurre cuando una barrera natural, formada por hielo o sedimentos, colapsa de forma súbita. Como resultado, grandes volúmenes de agua se liberan con enorme fuerza y velocidad.
Los expertos consideran que este evento pudo haber provocado la tragedia registrada en Nepal, donde el balance supera los 390 muertos y 1.400 desaparecidos. La magnitud del desastre ha generado preocupación internacional por la creciente frecuencia de estos fenómenos en zonas montañosas.
Colapso del glaciar y avalancha
El desastre se originó tras el desprendimiento de un enorme bloque de hielo a unos 5.200 metros de altura en una zona montañosa cercana al Tíbet. Según el científico Simon Cox, la masa de hielo cayó en un valle y se transformó en una avalancha de escombros.
Durante su descenso, el hielo comenzó a derretirse mientras arrastraba rocas, árboles y sedimentos. Luego, tras una caída adicional de miles de metros, la mezcla aumentó su volumen y fuerza hasta convertirse en un flujo devastador.
El fenómeno actuó como un “émbolo natural”, empujando el agua río abajo y generando una corriente hiperconcentrada, similar al concreto. Este flujo alcanzó velocidades superiores a los 100 kilómetros por hora y, en algunos tramos, pudo acercarse a los 200 km/h.
Impacto y destrucción
El alud impactó primero un puesto fronterizo, según imágenes captadas por cámaras de seguridad. Posteriormente, avanzó río abajo hacia Nepal, destruyendo comunidades enteras, puentes y edificaciones.
La fuerza del evento fue tal que inicialmente se interpretó como un terremoto. El Servicio Geológico de Estados Unidos confirmó luego que se trató de un colapso glaciar registrado como evento sísmico de magnitud 5,2, ocurrido a las 8:37 hora local.
Los expertos estiman que el volumen de hielo desprendido podría variar entre medio millón y decenas de millones de metros cúbicos, aunque las cifras exactas aún están en evaluación.
Dudas sobre el origen del agua
Aunque los GLOF suelen estar asociados a lagos glaciares visibles, algunos especialistas no detectaron cuerpos de agua cercanos en la zona del colapso. Esto abre la posibilidad de que el agua proviniera de acumulaciones subglaciares que descendieron junto con el hielo.
La falta de datos precisos complica la reconstrucción del evento, especialmente por lo inaccesible del terreno. Para ello, los científicos recurren a imágenes satelitales y mediciones indirectas que permitan entender la secuencia del desastre.
Las autoridades recibieron reportes de inundación alrededor de las 9:00 de la mañana y emitieron alertas a comunidades cercanas al río Bhote Khoshi. Sin embargo, no está claro cuántas personas lograron recibir el aviso a tiempo.
Los especialistas advierten que, ante un evento de este tipo, las opciones de escape son mínimas. La única posibilidad de supervivencia es alcanzar zonas elevadas, ya que la velocidad del flujo impide huir a pie o en vehículos.
Riesgo creciente por cambio climático
Aunque no se puede atribuir un evento específico directamente al calentamiento global, los expertos coinciden en que el retroceso de los glaciares aumenta la probabilidad de desastres. Estos cambios generan nuevas condiciones inestables en regiones montañosas.
Además del riesgo inmediato, la desaparición de glaciares amenaza el suministro de agua para comunidades río abajo. Por ello, los científicos insisten en la necesidad de reducir emisiones y fortalecer la cooperación internacional.
Fuente: Infobae

