El ambientalista cuestiona que se promueva proyectos mineros en territorios claves para la biodiversidad
Dajabón. El productor agroecológico, trabajador social y ambientalista Andrés Peralta Gómez advirtió que permitir actividades mineras dentro o en el entorno de la Reserva de Biosfera Madre de las Aguas representa una contradicción con los objetivos de conservación, protección hídrica y respeto a las comunidades que sustentan esta zona de alto valor ecológico.
Peralta Gómez, presidente de Hagroeca Jungla Verde, sostuvo que la reserva fue concebida para preservar ecosistemas estratégicos que garantizan agua, biodiversidad y estabilidad climática para amplias zonas del país. A su juicio, proyectos de minería a gran escala, como los vinculados a la empresa Unigold en la provincia Dajabón, chocan con esa finalidad debido a los riesgos de contaminación de fuentes acuíferas, deforestación, degradación del suelo y alteración de ciclos naturales.
El ambientalista expresó preocupación por la situación de comunidades que, según afirma, han habitado y protegido esos territorios durante generaciones. Planteó que desalojar a pobladores locales rompería con la esencia del modelo de reservas de biosfera, el cual reconoce el papel de las comunidades como guardianas del entorno.
“Si se expulsa a quienes conocen el territorio, se pierde no solo un modo de vida, sino también el conocimiento necesario para protegerlo”, advirtió Peralta Gómez en su planteamiento.
La contradicción
También cuestionó que se realicen jornadas de educación ambiental, manejo de residuos y reforestación en espacios donde, al mismo tiempo, participan actores vinculados a la explotación minera. Según dijo, esa combinación puede proyectar una imagen de consenso que no existe entre quienes defienden la conservación y quienes promueven actividades extractivas.
Peralta Gómez afirmó que iniciativas de reforestación o reciclaje no pueden compensar los impactos de un modelo económico basado en la extracción de recursos naturales en zonas sensibles.
“Por un lado están las comunidades, estudiantes y organizaciones que buscan preservar el agua, el suelo y la vida a largo plazo; por otro, empresas cuyo modelo se basa en la extracción de recursos”, señaló.
El ambientalista insistió en que las autoridades deben actuar con coherencia institucional frente a la Reserva Madre de las Aguas. En ese sentido, planteó que el país debe decidir si prioriza la defensa del agua, los ecosistemas y las comunidades rurales, o si permite actividades que, según advierte, podrían comprometer la base natural que sostiene la vida y la producción en esos territorios.

