El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, anunció que planea reunirse el domingo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Florida, como parte de los esfuerzos para alcanzar un acuerdo de paz con Rusia.
En declaraciones a la prensa el viernes, Zelensky advirtió que no puede garantizar un acuerdo definitivo, aunque aseguró que ambas partes intentarán avanzar lo máximo posible. Ese mismo día, expresó en la red social X que “se puede decidir mucho antes del Año Nuevo”.
El mandatario ucraniano informó que el plan de paz conjunto, elaborado por funcionarios de Ucrania y Estados Unidos, está “90 % listo”. Señaló que la reunión buscará definir garantías de seguridad futuras para su país, con apoyo de los aliados.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha confirmado oficialmente el encuentro. Sin embargo, funcionarios estadounidenses expresaron optimismo sobre los resultados, tras una semana de negociaciones intensivas entre ambas delegaciones.
Zelensky declaró al medio Axios que su objetivo es cerrar un marco para poner fin a la guerra, que se prolonga desde febrero de 2022. No se espera la participación de líderes europeos en la reunión, según fuentes estadounidenses y europeas.
Funcionarios europeos indicaron que la relación actual entre Washington y Kiev es productiva, aunque reconocen que cualquier encuentro con Trump implica incertidumbre. Un funcionario de la OTAN afirmó que “no hay ningún escenario de bajo riesgo con Trump”.
Previo a la reunión, Zelensky sostuvo conversaciones con líderes de la OTAN, Canadá, Alemania, Finlandia, Dinamarca y Estonia, para coordinar posiciones. Reiteró que “Ucrania nunca ha sido un obstáculo para la paz”.
Contexto adicional
El anuncio se produce tras concesiones de Ucrania en temas clave, como su aspiración a ingresar a la OTAN y la situación territorial en el Donbás. Zelensky afirmó que Ucrania ya no buscaría la membresía plena en la alianza, a cambio de garantías de seguridad similares al Artículo 5.
También indicó que Kiev estaría dispuesta a retirar tropas de zonas de Donetsk no ocupadas por Rusia, bajo condiciones recíprocas y con desmilitarización del área. Cualquier cambio territorial requeriría un referéndum, según la Constitución ucraniana.
Desde Moscú, el Kremlin no ha mostrado señales claras de aceptar el plan. Su principal exigencia sigue siendo la retirada total de las fuerzas ucranianas del Donbás.
Fuente: CNN

