Este colaborador apela al oxímoron «silencio atronador» como recurso para clamar por expresiones sobre algunas decisiones
Con este oxímoron (dos palabras de significado opuesto que dan origen a un nuevo sentido), quiero referirme a algo que sucede en la sociedad de mi provincia Santiago Rodríguez. Se trata de la situación presentada en el municipio de San Ignacio de Sabaneta, en ocasión del Ayuntamiento haber dispuesto el regreso del nombre Restauración, en vez del nombre del malogrado senador de la provincia Santiago Rodríguez, Darío Gómez, a la calle principal de la ciudad.
Me pregunto qué ha pasado después de lo dictado por la alcaldía, a la vez me gustaría conocer la opinión de los directivos provinciales y municipales de los partidos políticos, de los historiadores, la directiva de los maestros, los empresarios, la cámara de comercio, y las demás autoridades.
Rompamos el silencio
En particular me gustaría conocer la posición de los historiadores. Ya conocemos la posición de Ricardo González. Quisiera ver la opinión del amigo Papo Fernández, el hermano Nito Leclerc y mi profesora Olga Mejía de Leclerc. Y me disculpan que los cite y los comprometa, pero entiendo que cómo conocedores del tema sus opiniones inciden, por los méritos que tienen.
Darío Gómez, probablemente sea el Senador que hizo mejor su trabajo de representación de la provincia Santiago Rodríguez, y se merece que se le haga un gran homenaje a su obra. Pero alguien puede justificar quitarle el nombre de RESTAURACIÓN DE LA REPÚBLICA DOMINICANA, por lo que significa para el país y particularmente para nuestra provincia y poner el nombre de cualquier persona física, no importa en qué se área se haya distinguido.
¿Dónde quedó el grito «SABANETA CUNA DE LA RESTAURACIÓN”? ¿Entonces no vale nada el esfuerzo de los restauradores? ¿O ya la RESTAURACIÓN, no importa para nosotros?
Solo pido que se reflexione al respecto y se fijen posiciones sin política ni resquemores. ¿O será que estoy equivocado? Por favor, aclárenme.
La provincia y San Ignacio de Sabaneta se lo agradecerá.
Los quiere, un sabanetero en la distancia.

