El cantautor y analista económico Ramón Leonardo publicó un análisis crítico sobre el desempeño reciente de la economía dominicana, al que describe como un modelo sostenido por deuda elevada, alta dependencia de factores externos y un crecimiento que considera insuficiente para las necesidades del país.
Leonardo señala que la deuda pública alcanzó 58.79 % del PIB en 2024, una proporción que —según afirma— “se ha duplicado exageradamente” con el paso de los años. Advierte que esta carga limita la capacidad de maniobra fiscal y aumenta la exposición ante choques internacionales, especialmente por la dependencia de importaciones esenciales como petróleo y materias primas.
Contexto: antecedentes de fragilidad
El analista recuerda que la economía dominicana ha enfrentado episodios severos en el pasado reciente, como la crisis bancaria de 2003-2004, provocada por fraudes financieros. Aquel evento generó pérdidas equivalentes al 22 % del PIB, una depreciación cambiaria de 122 %, inflación de 82.2 % y un desempleo que llegó a 18.8 %.
Para Leonardo, esas vulnerabilidades reaparecen hoy en un déficit comercial creciente, en el cual las importaciones disminuyen menos que las exportaciones.
Deuda, gasto público y desaceleración del crecimiento
El artículo sostiene que la respuesta oficial a los desafíos recientes ha sido una política fiscal expansiva, enfocada en subsidios y apoyos sociales, lo que a su juicio ha ampliado el déficit fiscal y el endeudamiento. También destaca que el discurso gubernamental ha ajustado sus expectativas y ya no proyecta crecimientos del 4.5 % o 5 %.
Leonardo cita estimaciones oficiales que hablan de un crecimiento “en torno al 2.5 %” para 2025, mientras que el Panorama Macroeconómico 2025-2029 trabaja con un rango de 3.0 % a 4.0 %, con un valor central de 3.5 %. El FMI proyecta cerca de 3 %. Para el autor, estas cifras muestran una desaceleración hacia niveles “mediocres”.
Sectores que sostienen el dinamismo
Aun con el escenario adverso, identifica tres pilares que continúan sustentando la actividad:
Turismo
Zonas francas
Remesas
Explica que las zonas francas representan cerca del 3 % del PIB y más del 60 % de las exportaciones de bienes, mientras que la inversión extranjera directa se mantiene en niveles altos, sobre todo en turismo y manufactura. Destaca que la Ley 16-95 permite a los inversionistas repatriar utilidades libremente, lo que, según afirma, reduce el efecto multiplicador interno.
Leonardo añade que el turismo importa una gran parte de lo que consume, lo que limita su contribución a la producción local. Y señala un desajuste entre los ingresos de los hogares y el costo de la canasta familiar, que ronda los RD$47,500 y supera los RD$50,000 en urbes, frente a un salario promedio formal de RD$21,825 mensuales.
Fuga de capital y medición alternativa del crecimiento
El analista también detalla el concepto de fuga de capital, entendido como el dinero generado en el país que termina saliendo hacia bancos, casas matrices o inversionistas extranjeros. Identifica cuatro fuentes principales, entre ellas la repatriación de utilidades de hoteles, industrias y zonas francas.
Como ejercicio pedagógico, presenta un Producto Interno Neto (PIN) ajustado. A partir de un crecimiento estimado de 4.1 %, deduce intereses de la deuda (~0.4), déficit fiscal (~0.3) y pérdidas por corrupción o mala gestión (~0.2). Con esos ajustes, plantea un crecimiento real cercano a 1.2 %.
Propuestas para un modelo más sólido
Leonardo recomienda varias líneas de acción:
Reorientar la inversión extranjera hacia actividades con mayor contenido local.
Renegociar concesiones consideradas lesivas para la soberanía económica.
Impulsar un plan nacional de producción de alimentos y energía que reduzca importaciones.
Afirma que el país necesita un enfoque que disminuya la vulnerabilidad externa y fortalezca su capacidad productiva.

