SANTO DOMINGO. El arzobispo coadjutor de Santo Domingo, Carlos Tomás Morel Diplán, lamentó que la esencia espiritual de la Navidad haya sido desplazada por el consumismo, en detrimento de valores fundamentales del cristianismo.
El prelado afirmó que la celebración del nacimiento de Jesucristo, centro de la festividad, ha sido sustituida por prácticas enfocadas en el mercado y el consumo.
“Celebramos la vida, la fraternidad y la comunión, que Dios se hace uno de nosotros. Pero el mercado ha aprovechado este tiempo y lo ha convertido en una gran fiesta de consumo”, expresó.
Pérdida de valores
Morel Diplán advirtió sobre la pérdida de la convivencia familiar, la oración y el compartir, elementos que consideró esenciales durante las festividades.
Señaló que este cambio se refleja en un aumento de accidentes, intoxicaciones por alcohol y conflictos sociales.
“Muchas familias ya ni se reúnen. Cada quien anda por su lado. Se pierde lo esencial, que es orar y celebrar el nacimiento de Cristo”, sostuvo durante su participación en el programa Hoy Mismo.
Menor asistencia a los templos
El arzobispo calificó como paradójico que, en una de las fechas más importantes para los cristianos, las iglesias registren menor asistencia.
Indicó que, pese a la preparación espiritual durante el Adviento, el día 24 de diciembre muchas personas priorizan la cena, la bebida y la celebración social.
“Nos preparamos todo el Adviento para este día, pero el menos feliz es el templo”, lamentó.
Presencia de la Iglesia
Morel Diplán aseguró que, pese a percepciones contrarias, el cristianismo mantiene una presencia activa en la República Dominicana.
Destacó la participación de fieles en distintas diócesis del país, experiencia que dijo haber constatado en Santiago, La Vega y Santo Domingo.
Reconoció que existe una narrativa que compara el rol actual de la Iglesia con el de figuras históricas, pero explicó que el contexto social y comunicacional ha cambiado.
Retos actuales
El arzobispo señaló que la Iglesia enfrenta nuevos desafíos, como el secularismo y las dinámicas laborales modernas, que limitan la participación en actividades religiosas.
Indicó que el pluriempleo y el trabajo en fines de semana dificultan la asistencia a los templos, aunque afirmó que las parroquias continúan activas.
Como ejemplo, citó el crecimiento de movimientos laicales como Emaús, que recientemente congregó a unas 15 mil personas en una celebración masiva.
Contexto adicional
Las declaraciones de Morel Diplán se producen en medio de los debates sobre el impacto del consumismo y los cambios culturales en las tradiciones religiosas.
La Iglesia Católica reiteró su llamado a rescatar el sentido espiritual de la Navidad, centrado en la fe, la familia y la solidaridad.

