La invisibilidad de mujeres en el sector agropecuario dominicano

Redacción: Fuente Externa
La invisibilidad de las mujeres en el sector agropecuario dominicano

A pesar de su papel esencial en la producción de alimentos y la sostenibilidad del campo, las mujeres en el sector agropecuario dominicano continúan enfrentando barreras que limitan su desarrollo y participación en la economía rural.

Según destaca el periódico El Dinero, aunque las mujeres rurales han sido fundamentales en la gestión de fincas, comercialización de productos y producción de alimentos, su participación en la fuerza laboral agrícola sigue siendo baja y su acceso a recursos, como tierras y financiamiento, es limitado.

La directora de la Oficina Sectorial Agropecuaria de la Mujer (OSAM), Yndira Mejía, resalta que, a pesar de que el 27.6% de la población dominicana vive en áreas rurales, solo un pequeño porcentaje de las mujeres se involucra activamente en el sector agropecuario.

Las mujeres enfrentan obstáculos como la falta de titulación de tierras, brechas salariales significativas y la escasa oferta de crédito, un problema que empeora debido a la falta de propiedad sobre las tierras que cultivan.

Brechas en el acceso al crédito y a recursos productivos

El acceso a financiamiento es uno de los mayores retos. Aunque instituciones como el Banco Agrícola han otorgado miles de préstamos a mujeres (más de 23,900 entre 2020 y 2024), los montos destinados a ellas representan solo el 8.9% del total de los fondos otorgados. La falta de títulos de propiedad impide que muchas mujeres accedan a estos préstamos, lo que limita su capacidad de expansión y mejora en la producción agrícola.

Desigualdad salarial y participación limitada

El informe también destaca la disparidad en la participación de las mujeres en el mercado laboral agrícola. Mientras que el 93.7% de los trabajadores calificados en el sector agropecuario son hombres, solo el 6.3% son mujeres. Además, las mujeres ganan un 18% menos que los hombres por el mismo trabajo, y en las zonas rurales, esta brecha se amplía a un 33.3%.

Avances y resiliencia femenina en el campo

A pesar de los desafíos, las mujeres siguen siendo una fuerza resiliente en el agro. Historias como la de Bernardina Hernández, conocida como Doña Mora, muestran el coraje y la determinación de las productoras rurales. Doña Mora, quien heredó tierras y superó múltiples obstáculos personales, es un ejemplo de cómo las mujeres siguen siendo pilares fundamentales en la producción de alimentos, incluso sin acceso a los recursos necesarios para prosperar.

Por otro lado, figuras como Rosanna Nin, fundadora de GL Sila Export, están rompiendo barreras en el agro moderno. Con su empresa, Nin ha logrado incorporar la tecnología a la agroexportación, favoreciendo la inclusión femenina, pues más del 80% de su personal son mujeres, con cerca del 40% en roles de liderazgo.

Llamado a la acción
La Confederación Nacional de Mujeres Campesinas (Conamuca) y la OSAM coinciden en la necesidad de políticas públicas que fomenten la equidad en el acceso a recursos y faciliten el empoderamiento económico de las mujeres en el campo. La creación de programas específicos para mujeres productoras agropecuarias y la reforma de las normativas del sistema financiero son cruciales para garantizar la inclusión y el desarrollo sostenible en el sector.

A pesar de los avances, las mujeres rurales siguen siendo excluidas de las decisiones clave y enfrentan condiciones laborales precarias. La migración de jóvenes del campo hacia la ciudad, el matrimonio infantil y la falta de acceso a oportunidades son síntomas de una carencia de políticas públicas que respalden a este grupo en el agro. Sin embargo, organizaciones como Conamuca continúan luchando por la dignidad y los derechos de estas mujeres, buscando un cambio real en las condiciones del campo dominicano.

Nota original ED (Raileny Alvarado)

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