El funcionario explicó que esta intervención no contempla la sustitución de autoridades hospitalarias. Se trata de una evaluación técnica en terreno, orientada a detectar brechas, establecer responsabilidades y ordenar medidas correctivas con plazos definidos.
Equipos especializados y áreas evaluadas
Atallah detalló que cinco equipos especializados fueron desplegados para examinar aspectos clave del sistema hospitalario. Entre estos se incluyen la vigilancia epidemiológica y el control de infecciones, así como la calidad del agua, el saneamiento y el manejo de desechos.
También se revisa el cumplimiento de protocolos materno-infantiles, la disponibilidad de medicamentos e insumos, y la calidad de la atención. A esto se suman la seguridad del paciente y las condiciones de infraestructura, elementos considerados esenciales para garantizar servicios eficientes.
“Estamos actuando con rigor, transparencia y sentido de urgencia”, afirmó el ministro. Indicó que cada muerte materna o infantil debe ser investigada y que los hallazgos deben traducirse en acciones concretas que prevengan nuevos casos.
Hospitales incluidos en la intervención
Los centros intervenidos abarcan distintas regiones del país. Entre ellos se encuentran el Hospital Universitario Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, en el Distrito Nacional, y la Maternidad San Lorenzo de Los Mina, en Santo Domingo Este.
La lista también incluye el Hospital Presidente Estrella Ureña, en Santiago; el Hospital Nuestra Señora de la Altagracia, en Higüey; y el Hospital Alejandro Cabral, en San Juan de la Maguana.
Además, participan el Hospital Universitario Marcelino Vélez Santana, en Santo Domingo Oeste; el Hospital Municipal de Verón, en La Altagracia; y el Hospital Ángel Contreras, en Monte Plata.
Seguimiento, plazos y medidas correctivas
El titular de Salud Pública explicó que este operativo forma parte de las labores permanentes de supervisión y rectoría institucional. Estas acciones se intensifican cuando los indicadores epidemiológicos o los reportes hospitalarios demandan respuestas inmediatas.
“Esta intervención no comienza ni termina con una visita”, puntualizó Atallah. Señaló que se elaborarán informes individuales por hospital, junto a un diagnóstico nacional con recomendaciones obligatorias, responsables definidos y plazos de cumplimiento.
El proceso de levantamiento tendrá una duración máxima de 15 días. Posteriormente, el Ministerio consolidará los hallazgos y establecerá un plan de acción correctiva específico para cada centro de salud.
El operativo será supervisado de manera directa por el ministro y los seis viceministerios de la institución. Los resultados finales serán presentados ante el Gabinete de Salud, coordinado por la Vicepresidencia de la República.
Con esta estrategia, las autoridades buscan fortalecer la capacidad de respuesta del sistema sanitario. El objetivo es garantizar una atención segura, oportuna y de calidad, especialmente para madres y recién nacidos.

