El futuro incierto de USAID: de la ayuda al cierre bajo Trump

Redacción: Fuente Externa
EE.UU. confirma cierre del 83% de programas de USAID

En el año 2007, entre los cientos de proyectos que la agencia estadounidense USAID apoyó en distintos países de América Latina se encontraban el programa turístico para beneficiar a la comunidad indígena Parará Purú en Panamá, la entrega de ayuda para los damnificados por unas inundaciones que afectaron a la región del Beni, en Bolivia, y una donación de varios miles de dólares a la escuela Santo Domingo Sabio de República Dominicana, para ir en socorro de personas afectadas por unas tormentas.

Desde que Donald Trump asumió la presidencia, la existencia de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) está en la cuerda floja. Sus oficinas fueron cerradas e incluso los letreros que había en el frontis del edificio donde funcionaba la entidad fueron retirados.

El mandatario dice que la medida busca ahorrar recursos en una agencia que, afirma, era dirigida por «lunáticos”. Su secretario de Estado, Marco Rubio, apuntó que muchas veces USAID actuaba en contra de los intereses estadounidenses.

Eso se debate en las altas esferas. A ras de piso, en cambio, las sensaciones son distintas. «En Honduras la afectación va a ser bien fuerte”, dice a DW el analista político hondureño Leonardo Pineda.

«Se habla de que se podrían perder un par de miles de puestos de trabajo en Honduras por el cese de proyectos en prevención de desastres, reconstrucción de los sistemas educativos y de salud, fortalecimiento del sistema de Justicia, aportes en protección de recursos naturales… El ministro de Infraestructuras informó que solo en su secretaría había 28 proyectos parados porque se congeló el financiamiento de USAID”, explica.

¿Efecto rebote?

En 2011, USAID cofinanció un programa de música, danza y artes para 500 jóvenes en La Libertad, El Salvador. Cinco años más tarde, aportó capitales para la creación de sistemas de irrigación en Guatemala.

En 2019 envió toneladas de ayuda humanitaria, principalmente alimentos, a Venezuela. El margen de acción de la agencia en la región era enorme, y el impacto de su cese se sentirá en distintos niveles.

«América Latina recibe un poco menos de 2 mil millones de dólares de ayuda anual. Aunque es menor que la ayuda que va a otras regiones, tiene una importancia vital. Los fondos estadounidenses pagan desde ayuda humanitaria a refugiados e inmigrantes hasta buena parte de la implementación del proceso de paz de 2016 en Colombia. La ausencia de estos fondos tendrá un impacto inmediato en fortalecer regímenes autoritarios, pues muchas de las organizaciones de base y los medios de comunicación independientes dependían de este apoyo financiero”, relata a DW Renata Segura, directora para América Latina y El Caribe de Crisis Group.

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