Nueva norma aplicará desde Los Ángeles
El Comité Olímpico Internacional (COI) anunció que solo mujeres biológicas podrán competir en categorías femeninas en los Juegos Olímpicos desde Los Ángeles 2028.
La medida establece que la participación estará condicionada a pruebas cromosómicas, marcando un cambio significativo en las políticas de elegibilidad deportiva a nivel internacional.
Alcance y carácter no retroactivo
El COI precisó que la disposición no será retroactiva, permitiendo a atletas como la boxeadora argelina Imane Khelif conservar su medalla de oro obtenida en París.
Khelif, quien reconoció ser portadora del gen SRY, no se verá afectada por la nueva regulación, que solo tendrá vigencia en futuras competencias olímpicas.
Cambio en la política olímpica
La admisión en competencias femeninas estará reservada a personas de sexo biológico femenino que no porten el gen SRY, según explicó el organismo en un comunicado oficial.
Esta decisión revierte las reglas adoptadas en 2021, que otorgaban a cada federación la facultad de definir sus propios criterios de elegibilidad en el deporte femenino.
Liderazgo y aplicación futura
La nueva política representa una de las primeras grandes decisiones de Kirsty Coventry, presidenta del COI, desde su elección hace un año al frente del organismo.
Su implementación comenzará en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, consolidando una línea institucional más uniforme sobre la participación en categorías femeninas.
Procedimientos y ejecución
Las federaciones internacionales y organismos deportivos nacionales serán responsables de realizar los test cromosómicos, que deberán efectuarse una sola vez en la vida del atleta.
El COI indicó que este procedimiento busca garantizar claridad en la elegibilidad, aunque su aplicación dependerá de la capacidad operativa de cada disciplina.
Antecedentes y desafíos
La medida ya se aplica en disciplinas como atletismo, boxeo y esquí, aunque enfrenta desafíos legales y operativos en su implementación a nivel global.
El COI utilizó pruebas similares entre 1968 y 1996, pero las abandonó en 1999 ante críticas de la comunidad científica y cuestionamientos sobre su validez.

