China registró en 2025 el mayor superávit comercial de su historia, con un incremento del 20 % respecto a 2024, según datos oficiales divulgados este miércoles.
El resultado se produjo en un contexto de fuertes tensiones comerciales con Estados Unidos y una desaceleración del comercio bilateral.
La Administración General de Aduanas informó que el comercio exterior de bienes alcanzó US$ 6,48 billones, consolidando nueve años consecutivos de crecimiento.
El superávit comercial llegó a US$ 1,2 billones, una cifra sin precedentes.
Wang Jun, administrador adjunto de la entidad, afirmó que el país “siguió adelante” pese a un entorno externo complejo y desafiante. Destacó el desempeño de las exportaciones de productos de alta tecnología, que crecieron 13 % interanual.
Ese segmento incluye máquinas herramienta de alta gama y robots industriales.
También sobresalió el aumento del 27 % en exportaciones de vehículos eléctricos, baterías de litio y productos fotovoltaicos, como paneles solares.
Tensiones con Estados Unidos
El fuerte desempeño exportador se produjo mientras las exportaciones chinas hacia Estados Unidos caían de forma significativa. En los primeros once meses del año, el comercio bilateral se redujo 16,9 %, según cifras oficiales.
Las autoridades chinas han presentado estos resultados como una muestra de resiliencia económica, en medio del conflicto arancelario con Estados Unidos. La estrategia se centró en diversificar mercados y reforzar la presencia en otras regiones.
En octubre, el presidente estadounidense Donald Trump y el mandatario chino Xi Jinping acordaron una tregua comercial. El pacto redujo los nuevos aranceles a 20 %, tras haber alcanzado picos temporales de 145 %.
Contexto adicional
Pese al crecimiento, la expansión exportadora ha generado fricciones con otros socios comerciales.
Varios países expresan preocupación por prácticas desleales y por la entrada masiva de productos chinos.
Analistas advierten dudas sobre la sostenibilidad del modelo exportador, especialmente ante medidas de protección interna en otros mercados. El panorama se complica por desafíos internos, como la prolongada crisis del sector inmobiliario.
Las autoridades buscan impulsar el consumo interno, con el objetivo de equilibrar el crecimiento entre demanda doméstica y externa. Ese ajuste sigue siendo uno de los principales retos económicos de China.
Fuente: CNN.

