Un equipo de agentes policiales trasladó a la cárcel del Palacio de Justicia en Ciudad Nueva al empresario Antonio Espaillat y a su hermana Maribel Espaillat, propietario y accionista, respectivamente, de la reconocida discoteca Jet Set, donde 234 personas fallecieron y 189 resultaron heridas tras el desplome del techo del centro de diversión.
Este traslado se produjo luego de que el titular de la Dirección de Persecución del Ministerio Público, Wilson Camacho, ejecutara las órdenes de arresto contra ambos.
Los hermanos Espaillat permanecerán detenidos en la cárcel del Palacio de Justicia a la espera de que se les conozca medida de coerción por el hecho, dentro del plazo de 48 horas que establece el Código Procesal Penal.
Antonio y Maribel Espaillat se presentaron voluntariamente a la Procuraduría General de la República, acompañados de su abogado Miguel Valerio, para interrogatorio como parte de la investigación que lleva a cabo la Dirección de Persecución del Ministerio Público sobre el caso Jet Set.
En el inicio de las investigaciones, la Dirección de Persecución incautó las ruinas de la discoteca Jet Set y dispuso la inmovilización de los inmuebles relacionados, con el fin de evitar cualquier intento de distracción de bienes. Hasta el momento, se han interpuesto 66 acciones legales, entre ellas 43 denuncias y 23 querellas dirigidas contra el empresario Antonio Espaillat y otros accionistas del establecimiento.
Espaillat se presentó ante la Procuraduría luego de que ayer la comisión especial que investiga las causas del derrumbe del Jet Set entregara a las autoridades el informe preliminar de la tragedia.

