La declaratoria de destino universalmente accesible representa una profunda transformación en la cadena de valor del turismo. Y Bayahíbe es hoy un ejemplo de cómo este enfoque eleva la experiencia para todos los viajeros.
Ubicado en la costa sureste de la República Dominicana, Bayahíbe ha sido reconocido por su combinación de playas de arena blanca, aguas turquesa y paisajes ideales para la fotografía y el contacto directo con la naturaleza del Caribe. Este enclave costero, perteneciente a La Romana, se ha convertido en un referente del turismo inclusivo en el Caribe.
Un patrimonio natural único
Bayahíbe es un auténtico estuche estético natural. Entre sus principales atractivos destacan:
Su cercanía a la paradisíaca Isla Saona
El imponente Parque Nacional Cotubanamá, antiguo Parque Nacional del Este
La emblemática Bayahíbe Rose (Pereskia quisqueyana), declarada flor nacional en 2011
El parque nacional alberga un extraordinario bosque seco con especies endémicas de flora y fauna únicas en el mundo, consolidando a Bayahíbe como un destino ideal para el ecoturismo sostenible.
¿Qué significa ser un destino accesible?
La accesibilidad universal en turismo va mucho más allá de instalar rampas. Implica diseñar y adaptar infraestructuras y servicios para que personas con discapacidad, adultos mayores, familias con niños pequeños o viajeros con movilidad reducida temporal puedan disfrutar de una experiencia plena y autónoma.
Esto abarca:
Transporte adaptado con personal capacitado
Hoteles accesibles con habitaciones y baños adaptados
Espacios públicos sin barreras arquitectónicas
Información en Braille, audiodescripciones y señalización clara
Este enfoque no solo responde a un imperativo de derechos humanos, sino que representa una oportunidad estratégica de negocio, ya que el turismo accesible es un segmento en crecimiento con alto nivel de fidelización.
Beneficios económicos y sociales
Convertirse en un destino turístico inclusivo fortalece la competitividad, mejora la imagen de marca y eleva la calidad de vida tanto de visitantes como de residentes. Una rampa no solo facilita el acceso a una persona en silla de ruedas, sino también a una familia con cochecito o a un viajero con maleta pesada.
En definitiva, Bayahíbe demuestra que la accesibilidad universal no es una tendencia pasajera, sino un compromiso de largo plazo que posiciona al destino como líder del turismo sostenible e inclusivo en el Caribe.
Fuente: JRS.

