La agrupación de música cristiana Barak regresó a República Dominicana por todo lo alto con Dios Fuerte, un concierto que transformó el Estadio Quisqueya en un verdadero altar de adoración. Miles de personas, provenientes de diversas denominaciones cristianas, se congregaron para exaltar al Creador en una noche cargada de fe, esperanza y unidad.
El evento, que coincidió con un momento de duelo nacional, se convirtió en un espacio de consuelo espiritual, con alabanzas, lecturas bíblicas y oraciones que invitaron a la reflexión. Desde tempranas horas de la tarde, los asistentes comenzaron a llenar el estadio, con rostros que expresaban emoción y expectativa por una noche que prometía ser inolvidable.
A las 8:22 de la noche, el pastor Santiago Ponciano dio inicio a la jornada con una oración que marcó el ambiente espiritual del evento, el cual se extendió hasta las 12:22 de la madrugada. Durante cuatro horas y media, el público cantó al unísono, en un acto de adoración colectiva que trascendió lo musical.
Además del repertorio de Barak, los asistentes disfrutaron de las presentaciones de artistas invitados como Tercer Cielo, Paul Wilbur, Israel Houghton, Redimi2, Averly Morillo, entre otros. Uno de los momentos más especiales llegó con un mensaje en video de Juan Luis Guerra y una poderosa oración dirigida por la pastora Yesenia Then, quien clamó por la paz y el bienestar de toda la República Dominicana.
Uno de los momentos más emotivos de la noche ocurrió cuando Robert Green, líder de Barak, se unió a Tercer Cielo para interpretar Todo Va Estar Bien, en homenaje al merenguero Rubby Pérez y a las víctimas del colapso del techo de la discoteca Jet Set. El público, visiblemente conmovido, acompañó la canción con lágrimas y oraciones.
Con esta presentación, Barak reafirmó su lugar como una de las agrupaciones más influyentes de la música cristiana, tanto en el país como a nivel internacional. Su mensaje de fe, esperanza y adoración sigue tocando corazones alrededor del mundo, y Dios Fuerte fue, sin duda, una noche que quedará grabada en la memoria espiritual de miles.

